Guerra abierta entre Gonzalo Miró e Isabel Díaz Ayuso
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y el colaborador de televisión Gonzalo Miró protagonizan un nuevo cruce de declaraciones tras las palabras del segundo durante un discurso en el País Vasco. En el acto, celebrado este fin de semana, Miró aprovechó para disculparse por no hablar euskera y añadir que esperaba demostrar que «no todos los madrileños son unos catetos», una afirmación que ha sido interpretada como un ataque directo a Ayuso en plena polémica sobre las lenguas cooficiales.
El comentario se produce en un contexto marcado por la reciente Conferencia de Presidentes, en la que Ayuso abandonó la reunión en el momento en que el presidente del País Vasco, Imanol Pradales Gil, comenzó su intervención en euskera. Según la presidenta, en ese foro se iban a tratar cuestiones como inmigración, la EBAU común y la sanidad, por lo que consideraba que el idioma común debía ser el español. Ayuso expresó su rechazo a lo que consideró un gesto para «dividir y fragmentar aún más España», apuntando que al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, solo le interesa «rascar los votos que necesita para mantenerse en el poder».
Durante su intervención en el programa «Espejo Público», Ayuso también abordó las críticas internas en el Partido Popular y la acusación de radicalidad que le atribuyen algunos sectores. «No sé por qué hay que medirlo en radicalidad», manifestó. Argumentó que «muchas veces se apela a la moderación para que uno no diga lo que piensa» y defendió la necesidad de mantener sus principios y valores por encima de las ideologías: «Siempre he estado en contra de las ideologías porque creo que son apriorismos que marcan un pensamiento y a partir de ahí nacen políticas y leyes sectarias».
Preguntada por Susanna Griso sobre las palabras de Gonzalo Miró, Ayuso no dudó en responder. «Este señor vive de insultarme todos los días en este programa», afirmó. Para la presidenta, el comentario de Miró forma parte de un ataque personal: «Así que como es algo personal por algún motivo que algún día nos explicará, pues poca importancia». Ayuso recalcó que no piensa callarse para evitar las críticas de un colaborador: «Lo que no puedo hacer es defender en lo que creo y callarme pensando en que así pasará todo inadvertido». Añadió que está acostumbrada a las críticas y que un político debe someterse al escrutinio público: «No voy a virar por un colaborador».
En relación a su visión de la política, Ayuso reiteró que no se define por una ideología y que gobierna para todos: «Ser liberal es intentar entenderse con el que piensa diferente». Aseguró que para ella la libertad es «la ley y no ser más que nadie» y defendió un liberalismo «abierto y generoso». Además, subrayó que su objetivo no es buscar enfrentamientos, sino gobernar con «principios y valores» para toda la ciudadanía.
Finalmente, sobre Pedro Sánchez y el Gobierno, Ayuso insistió en calificar sus métodos como «chavismo». Explicó que desde Moncloa se utilizan técnicas que buscan «minar mi seguridad y que se me quiten las ganas» de continuar. «No tengo nada, cumplo mi programa electoral, un Gobierno estable en la Comunidad de Madrid... por dónde puede la Moncloa desautorizar a Feijóo y que yo me quite, de chavismo puro, por la parte personal», concluyó.