George R.R. Martin cuestiona una escena del El Caballero de los Siete Reinos
Han transcurrido casi siete años desde la emisión del último episodio de Juego de Tronos, pero su universo narrativo continúa expandiéndose a través de nuevas historias y épocas. Tras La casa del dragón, HBO Max ha estrenado recientemente El caballero de los Siete Reinos, una nueva serie ambientada en el mismo mundo. El lanzamiento de su primer episodio ha llevado a los seguidores de la saga a interesarse por la valoración de su creador, George R.R. Martin, que en esta ocasión ha expresado una crítica concreta dirigida al showrunner, Ira Parker.
La nueva producción se distancia del tono épico y la ambición narrativa de sus predecesoras. Esta diferencia se refleja en su planteamiento y duración: la primera temporada contará con seis episodios de 40 minutos centrados en Ser Duncan el Alto, interpretado por Peter Claffey, y su escudero Egg, al que da vida Dexter Sol Ansell. La historia se sitúa un siglo antes de los acontecimientos de la serie original y adapta los relatos Cuentos de Dunk y Egg.
George R.R. Martin participa como productor ejecutivo y ha supervisado los guiones de la serie, mostrando su satisfacción con la fidelidad a su obra. A mediados del año pasado afirmó que le «encantaba» el proyecto. HBO Max ya trabaja en La Espada leal, el siguiente arco narrativo basado en la continuación de estas aventuras. No obstante, el autor ha manifestado su desacuerdo con una decisión relacionada con el uso del humor escatológico.
La escena que ha generado debate aparece poco después del inicio del episodio piloto, tras la muerte del mentor del protagonista. En ella, un momento solemne acompañado por la música de Ramin Djawadi se interrumpe con una revelación visual que introduce un gag explícito. Este recurso ha sido objeto de críticas en redes sociales y ha motivado una reacción pública del escritor.
Martin expresó su sorpresa tras ver un primer montaje del episodio y cuestionó la necesidad de ese enfoque. Ira Parker explicó posteriormente que la escena pretendía establecer desde el inicio el tono de la serie y subrayar que «Drunk no es un héroe todavía».