De carretera en carretera: García-Page revela su hobby en 'El Hormiguero'
Con un enfoque que permitió conocer aspectos personales y profesionales del político, la velada dejó momentos inolvidables que han generado un amplio eco mediático.
Una faceta desconocida: su pasión por los viajes en coche
El programa comenzó con un Emiliano García-Page más íntimo, compartiendo detalles sobre su vida fuera de la política. El político confesó que su gran afición es coger el coche y perderse en la carretera, una práctica que le ayuda a desconectar. Como anécdota, relató que llegó a conducir hasta Burdeos solo para comer y regresar el mismo día.
Esta revelación sorprendió tanto al público como a Pablo Motos, quien destacó la importancia de encontrar actividades que permitan mantener el equilibrio personal en medio de una agenda política tan exigente.
El populismo, el mayor miedo político de García-Page
La entrevista no tardó en adentrarse en temas más serios. Motos planteó una pregunta clave: ¿cuáles son los problemas que más preocupan al político? García-Page fue contundente al señalar que el "populismo barato" es el mayor desafío que enfrentan las instituciones en España.
El líder socialista destacó que, aunque el populismo no es nuevo, su penetración en las estructuras de poder representa un riesgo para la estabilidad y la democracia. "Hay que ser demócrata antes que de izquierdas o derechas", afirmó, subrayando la necesidad de respetar las reglas democráticas incluso cuando uno está en minoría.
Confesiones impactantes: objetivo de ETA
Uno de los momentos más sorprendentes de la noche fue cuando García-Page compartió que en el pasado fue objetivo de ETA. El político reveló que tuvo que vivir escoltado durante mucho tiempo debido a amenazas recibidas. Esta confesión conmocionó al público, evidenciando las difíciles circunstancias que ha enfrentado a lo largo de su carrera
Relación institucional con Pedro Sánchez
Otro tema candente fue su relación con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. García-Page aclaró que su trato con Sánchez es "únicamente institucional", dejando entrever las diferencias que los separan dentro del Partido Socialista.
Además, respondió a las críticas que lo acusan de tener una oposición simbólica contra Sánchez: "Es una campaña del PP. En el fondo, al PP le molesta no haber conseguido los votos suficientes para gobernar", dijo tajantemente.
Crítica a la política actual y dardos a PP y PSOE
La conversación giró hacia la coherencia en la política, un valor que García-Page defendió con ejemplos claros. Recordó que en 2012, el PSOE rechazó una propuesta del PP de Cataluña sobre una financiación singular para la comunidad, argumentando que rompía la unidad de España. "Yo sigo diciendo lo mismo en 2012 que hoy", aseguró, destacando su postura consistente en cuestiones de Estado.
Un balance entre humor y seriedad
La entrevista combinó momentos de humor, como sus confesiones sobre viajes y anécdotas personales, con reflexiones profundas sobre el panorama político. García-Page logró conectar con el público gracias a su estilo directo y accesible, dejando una imagen de un político que sabe compaginar la proximidad humana con la firmeza ideológica.
Con declaraciones como "La política es palabra" y su insistencia en la importancia de las reglas democráticas, García-Page dejó claro que su prioridad es contribuir a una política basada en principios sólidos.
La aparición del presidente castellanomanchego en El Hormiguero no solo permitió conocerlo desde una perspectiva más personal, sino que también ofreció un espacio para reflexionar sobre los desafíos de la política actual. Una entrevista que, sin duda, marcará un antes y un después en la percepción pública del líder socialista.