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Supervivientes 2025: Primera expulsión definitiva y otro abandono inesperado

Tres de las concursantes que se jugaban las expulsión. / Telecinco
Con la salida de dos concursantes en una sola noche, el reality se reconfigura de cara a las próximas semanas, prometiendo nuevas sorpresas, enfrentamientos y decisiones clave

La última emisión de Supervivientes 2025 ha estado marcada por dos momentos clave que han impactado tanto a la audiencia como a los propios concursantes. Por primera vez en esta edición, se ha producido una expulsión definitiva y, además, un abandono inesperado por parte de una de las participantes, lo que ha cambiado por completo el ritmo del concurso.

Samya Aghbalou, primera expulsada definitiva

Samya Aghbalou, conocida por su paso previo por MasterChef, se ha convertido en la primera concursante en ser expulsada de forma definitiva en esta edición. Hasta ahora, los concursantes que habían sido eliminados por decisión del público habían sido trasladados a Playa Misterio, donde convivían en secreto a la espera de una segunda oportunidad. Sin embargo, el formato ha dado un giro importante: ya han comenzado las expulsiones sin retorno.

Junto a Samya, también estaban en riesgo Manuel González, Ángela Ponce y Nieves Bolós. Esta última fue proclamada líder de la semana gracias a su victoria en la prueba correspondiente, lo que la hizo inmune al veredicto del público. La audiencia, por su parte, decidió salvar a Manuel y a Ángela, dejando a Samya como la concursante menos votada.

Aunque trató de afrontar la noticia con serenidad, Samya no pudo evitar emocionarse en su despedida. Agradeció haber formado parte de un grupo en el que se sintió cómoda y reivindicó su participación, asegurando que se había superado en muchos aspectos. A modo de reflexión final, afirmó:

"Me ha tocado irme la primera, y eso es lo que tenía que pasar. Está el ganador y está quien es la primera expulsada. Yo tengo ese título".

Rosario Matew abandona por voluntad propia

Además de la expulsión de Samya, el programa vivió otro momento relevante y cargado de emociones con el abandono voluntario de Rosario Matew. La influencer, que había activado el protocolo de abandono horas antes, comunicó su decisión definitiva durante la emisión, pese a los esfuerzos del programa y de su entorno por hacerla recapacitar.

Sandra Barneda, conductora del Debate, quiso comprender los motivos que habían llevado a Rosario a dar este paso. La concursante explicó que, aunque físicamente se encontraba bien y no tenía problemas de adaptación al grupo, se sentía atrapada emocionalmente. Rememoró una grave crisis de ansiedad vivida a finales de 2023, la cual le afectó profundamente en su vida personal y profesional. Según sus propias palabras, al detectar síntomas similares durante su estancia en el reality, su cuerpo “activó todas las alarmas”.

Tanto sus padres como su pareja, Stiven, intervinieron en directo para tratar de infundirle ánimos. Rosario, entre lágrimas, confesó lo mucho que echaba de menos a su pareja y lo duro que estaba resultando para ella revivir ciertas emociones en un entorno tan exigente. Finalmente, y tras una sentida intervención de Barneda, Rosario confirmó su decisión:

"Necesito darme a mí misma lo que mi cuerpo me está pidiendo. No quiero que esta experiencia se convierta en un mal recuerdo. Es una herida que no se ve y necesito curarme en casa".

Esta decisión supone una ruptura de contrato con el programa y podría conllevar penalizaciones económicas, según estipulan las normas del reality.

Polémica en torno a Makoke: acusaciones de hacer trampas

La gala también dejó espacio para la controversia. Durante una conversación entre los concursantes, Joshua y Laura Cuevas acusaron a Makoke de haber introducido comida de forma clandestina en el programa. Según sus testimonios, Makoke habría traído barritas energéticas ocultas en su chaqueta, con un agujero en el forro, acompañadas de un supuesto mensaje de sus hijos, lo que serviría como excusa en caso de ser descubierta.

Sandra Barneda se mostró sorprendida por la acusación, calificándola de “muy grave” y solicitando más información. Makoke, visiblemente molesta, negó haber consumido alimentos no autorizados dentro del concurso. Explicó que efectivamente había contemplado la idea de traer las barritas antes de comenzar la aventura, pero que finalmente desistió y las dejó fuera del equipaje. La polémica no se resolvió en directo y quedó como un asunto pendiente que podría tener consecuencias futuras si se demuestra algún tipo de infracción al reglamento del programa.

La edición de Supervivientes 2025 ha entrado en una nueva fase en la que las emociones, la presión psicológica y las decisiones estratégicas empiezan a jugar un papel aún más determinante. La primera expulsión definitiva marca un antes y un después, mientras que el abandono voluntario de Rosario y la controversia en torno a Makoke evidencian la dureza del formato.