La Promesa

Alicia Moruno se despide de Eugenia en La promesa

Eugenia regresa al palacio de los Luján para ajustar cuentas con Lorenzo. / EP

La actriz reflexiona sobre las secuencias con Curro, la importancia del láudano y el reto emocional de interpretar a Eugenia, una mujer que buscaba justicia entre conspiraciones palaciegas.

Alicia Moruno, quien interpreta a Eugenia en la serie “La Promesa”, se despide de su personaje tras un giro dramático en la trama. En el desarrollo de los capítulos, Eugenia regresó al palacio de los Luján después de una recuperación que sorprendió a todos. Su regreso tenía como propósito ajustar cuentas con Lorenzo, pero la complicidad entre Leocadia y el capitán de la Mata frustró sus planes. Su historia culmina trágicamente con su salto al vacío desde lo alto del torreón, una decisión que impacta tanto a los personajes de la ficción como a los espectadores.

La actriz ha compartido sus impresiones sobre su paso por la serie, explicando lo que significó para ella encarnar a Eugenia, la madre de Curro. En sus palabras, “volver a interpretar a Eugenia ha sido muy bonito, sobre todo ver el cambio que ha tenido”. Moruno considera que haber conocido el desenlace de su personaje le permitió abordar cada secuencia con una preparación más detallada y emocional.

Desde su reaparición, Eugenia despertó una mezcla de asombro y temor entre los habitantes del palacio, especialmente en Lorenzo y Leocadia, que unieron fuerzas para oponerse a ella. Su intención, según la actriz, era “volver con ganas de poner los puntos sobre las íes”, aunque finalmente la bondad de Eugenia terminó por toparse con las malas intenciones de quienes le rodeaban. “Eugenia vuelve con ganas de poner los puntos sobre las íes. Sin embargo, es una persona buena que ha dado con gente de mal corazón. Ella intenta hacer justicia, pero termina como termina. Aún así, se va orgullosa de lo que ha hecho”, subraya Moruno.

El rodaje de las escenas no siguió un orden cronológico, lo que representó un desafío adicional para Moruno a la hora de interpretar el personaje. En este sentido, debía tener en cuenta el grado de láudano que Eugenia llevaba en su cuerpo para ajustar la intensidad de sus actuaciones. La actriz ha querido destacar la labor del equipo de coaches de la serie: “Es una ayuda muy necesaria”. Además, ha elogiado el trabajo de los guionistas: “Con mi personaje me han regalado un auténtico caramelo. Yo, desde aquí, lo agradezco”.

En sus últimas escenas junto a Curro, la actriz confiesa que las emociones afloraron de manera especial. “Mis secuencias con Curro siempre están llenas de mucho amor. Mi hijo es la persona de quien he recibido amor en palabras mayores. Cuando le digo ‘la muerte es lo único que no me pueden quitar’, cuando nuestras miradas se cruzan, le estoy pidiendo perdón. Me parece una secuencia muy frágil y, al mismo tiempo, muy fuerte. En esta secuencia he sentido, literalmente, que me moría porque me voy de La Promesa y dejo a mi hijo aquí con todo”, declara.

Moruno también reflexiona sobre su objetivo como actriz al asumir este personaje. Según sus palabras, “estar al nivel que merece Eugenia. Es una mujer buena, un ser de luz que ha sido machacado. Ha sido carne de cañón porque a estas personas de corazón vacío no les gusta que la gente sea feliz y se encargan de machacarla. Eso es lo que le ha sucedido a Eugenia. No le han permitido ser ella”.