El megacohete de Elon Musk sufre explosión tras el despegue
El cohete Starship de SpaceX explotó sobre el Océano Índico durante su novena prueba, marcando otro revés en el plan de Elon Musk de colonizar Marte.
El cohete Starship de SpaceX explotó este martes durante su noveno vuelo de prueba, pocos minutos después del despegue desde las instalaciones de Starbase en Boca Chica (Texas). La explosión, ocurrida sobre el Océano Índico, supone otro golpe para el ambicioso objetivo de Elon Musk: convertir a este vehículo espacial en el medio de transporte que lleve a la humanidad a Marte.
Una misión marcada por problemas técnicos desde el inicio
El despegue, que se realizó a las 18:36 hora local (01:36 en España), generó una gran expectación entre el público local y miles de espectadores conectados a la transmisión en vivo desde la red social X. Sin embargo, los primeros signos de fallo no tardaron en aparecer. El cohete lanzador Super Heavy, encargado de la primera etapa de propulsión, presentó una grave anomalía que impidió su amerizaje en el Golfo de México como estaba previsto.
Simultáneamente, la etapa superior del cohete —diseñada para transportar carga útil simulada de satélites Starlink— no logró completar su despliegue, mostrando fallos de apertura en sus compuertas.
El vuelo más largo... pero igual de fallido
Aunque esta prueba alcanzó una distancia superior a las dos anteriores, que también terminaron en explosión, el cohete comenzó a girar sin control y a perder estabilidad. La señal de video desde el interior de la nave se interrumpió 45 minutos después del lanzamiento. SpaceX confirmó el incidente con una escueta declaración: “Starship experimentó un desmontaje rápido e imprevisto”.
Elon Musk reacciona y promete acelerar el programa espacial
Lejos de desanimarse, Elon Musk aseguró que la compañía intensificará el ritmo de lanzamientos: “La frecuencia para los próximos tres vuelos será más rápida, uno cada tres o cuatro semanas”, declaró.
La empresa mantiene su enfoque de "fallar rápido, aprender rápido", asegurando que cada prueba proporciona datos valiosos para mejorar el sistema de lanzamiento reutilizable más potente jamás construido.
El espectáculo aéreo que cautivó al público
Desde el Parque Isla Blanca y la isla South Padre, decenas de personas observaron con emoción el despegue. Algunos, como Dominick Cárdenas, describieron la experiencia como "impresionante". Otros, como el australiano Piers Dawson, incluso planearon sus vacaciones en torno al lanzamiento.
El entusiasmo del público refleja el interés creciente por la exploración espacial privada. Musk, vestido con una camiseta que decía "Occupy Mars", siguió el vuelo desde el centro de control de SpaceX.
Innovaciones tecnológicas pese al fallo
Uno de los avances destacados fue la recuperación parcial del cohete Super Heavy mediante unos brazos robóticos gigantes, una maniobra esencial para reducir costes y reutilizar componentes en futuras misiones. Esta capacidad podría revolucionar la forma en que se desarrollan los viajes espaciales comerciales y científicos.