La mina se los llevó

Un "zarpazo del grisú" en Cerredo: posible hipótesis de la tragedia en Asturias

Familiares y amigos de las víctimas durante las labores de búsqueda de las víctimas del accidente en la mina de Cerredo, a 31 de marzo de 2025, en Degaña, Asturias (España). Firma: Carlos Castro / Europa Press

Cinco mineros muertos, cuatro heridos graves y una comunidad rota por el dolor. La explosión de una bolsa de grisú en la mina de Cerredo, en el concejo asturiano de Degaña, ha vuelto a teñir de luto las cuencas mineras del norte. El siniestro, ocurrido a primera hora de este lunes, ha reavivado los fantasmas del pasado y deja tras de sí un escenario de angustia, investigación y homenajes rotos.

La mina de Cerredo volvió a respirar muerte este lunes. Lo que comenzó como una jornada de trabajo rutinaria acabó en tragedia: cinco mineros fallecidos y cuatro más heridos de gravedad tras una violenta explosión subterránea, al parecer causada por una bolsa de grisú, el gas letal de las minas de hulla que, al mezclarse con el oxígeno, se convierte en una trampa mortal.

La detonación se produjo hacia las 08:45 horas, aunque no fue hasta las 09:32 cuando se activó la alerta al Servicio de Emergencias del Principado de Asturias (SEPA). En un primer momento se pensó en un fallo mecánico. Pero las primeras investigaciones de la Policía Judicial y la Brigada de Salvamento Minero apuntan sin rodeos al grisú.

Vidas truncadas

Los cinco fallecidos, todos varones, tenían entre 32 y 54 años. Eran vecinos de la comarca leonesa de Laciana y del Bierzo, en localidades como Villaseca, Sosas, Caboalles y Orallo, pertenecientes al municipio de Villablino. El quinto minero residía en el Bierzo.

Tres de los cuatro heridos graves también son de la misma zona. El cuarto, un joven vecino de Degaña, permanece en estado crítico en el HUCA (Hospital Universitario Central de Asturias) con quemaduras de tercer grado.

Dos de los heridos fueron evacuados en helicóptero y ambulancias al Hospital del Bierzo y al Complejo Asistencial de León, mientras que otro fue atendido en Cangas del Narcea y posteriormente trasladado también al HUCA para pruebas neurológicas tras sufrir un traumatismo craneoencefálico.

El operativo de emergencia

Inmediatamente tras la llamada, se activaron todos los recursos posibles: bomberos, Guardia Civil, 112 Asturias, unidades de rescate aéreo, y lo más importante: la Brigada de Salvamento Minero de Hunosa, que desplazó siete efectivos —cuatro en helicóptero y tres por carretera—.

La situación obligó a movilizar incluso a la Unidad Militar de Emergencias (UME), en caso de ser necesaria su intervención.

Un golpe para la minería y para el corazón de Laciana

El accidente ha destrozado no solo a familias, sino también a toda una comarca. La mina de Cerredo, inaugurada en 2009 como una de las más modernas de España, estaba prácticamente sin actividad desde hace siete años. Desde el verano pasado, la empresa Blue Solving operaba allí bajo un permiso de investigación para explorar usos alternativos del carbón en la fabricación de grafito.

Se estaban realizando trabajos de extracción en una galería que permite la entrada de camiones de gran tonelaje. «Eso no era una mina, era un chamizo», ha dicho hoy un veterano minero con amargura en la voz.

En agosto de 2022, otro accidente ya había dejado un muerto en las instalaciones. Aquella vez, fue en el exterior.

Consternación institucional

La delegada del Gobierno en Asturias, Adriana Lastra, se desplazó hasta Cerredo. Visiblemente afectada, afirmó:

«El grisú ha vuelto a dar un zarpazo. Y lo ha hecho llevándose a jóvenes con toda una vida por delante.»

Desde Castilla y León, el presidente Alfonso Fernández Mañueco ha decretado dos días de luto oficial. Adrián Barbón, presidente de Asturias, suspendió toda su agenda y se trasladó al lugar de la tragedia.

La consejera de Transición Ecológica e Industria, Belarmina Díaz, confirmó que se trataba de una intervención autorizada dentro de un permiso de investigación complementaria y ha garantizado que se investigarán todos los detalles del accidente.

«Hoy toda Asturias y toda León están de luto. La mina ha hablado con violencia. Ahora nos toca acompañar en silencio.»

Un dolor que ya es memoria colectiva

A pie de mina, los rostros son los mismos que hace décadas. Padres, hermanos, esposas. La comarca del carbón vuelve a enterrar a los suyos. El pasillo de compañeros que ha recibido los cuerpos a la salida de la mina lo dice todo: silencio, rabia, impotencia... y respeto.

Porque la mina no olvida. Y hoy, la cuenca minera del norte vuelve a escribir en su piel una página negra de su historia.