Violencia desatada tras una celebración familiar deja un muerto en Galicia
Una persona ha muerto, varias han resultado heridas —algunas por arma blanca— y seis han sido arrestadas tras una brutal pelea entre dos familias durante una fiesta en Artes, Ribeira.
Una fiesta familiar terminó en tragedia en la localidad coruñesa de Ribeira, donde este martes se desató una pelea multitudinaria en el centro recreativo de Artes, tras una pedida de mano a la que asistieron dos familias. El resultado: un fallecido, tres heridos graves y al menos seis detenidos, según fuentes de la Policía Nacional, que encabeza la investigación con el apoyo de la Guardia Civil.
El altercado comenzó dentro del local, que dispone de zona social y bar. Testigos aseguran que el ambiente se desbordó en cuestión de minutos: “volaban sillas y mesas”, relataron. La pelea se trasladó pronto al exterior, donde la tensión se intensificó. Según relató el alcalde de Ribeira, Luís Pérez Barral, “los policías se encontraron una pelea completamente desbocada, con muchísimos integrantes peleando entre ellos”.
Durante el enfrentamiento se escucharon disparos, y varias personas —más de una decena, según fuentes policiales— resultaron heridas, algunas por arma blanca y otras por golpes con bates. La víctima mortal habría muerto tras ser atropellada por un vehículo implicado en los hechos, que posteriormente se dio a la fuga.
La intervención de la Policía Local incluyó incluso disparos al aire para dispersar a los implicados, sin éxito. El origen del conflicto aún no está claro. Según el alcalde, “ya hubo problemas en el pasado entre ambas familias”, una de ellas residente en la zona y otra procedente de Santiago.
Persecución y operativo extendido
La violencia no se limitó al centro social. Algunos asistentes huyeron en dirección a la AP-9, lo que desencadenó una persecución en la que intervinieron varias patrullas. Se produjeron detenciones en el peaje de Teo, y el operativo se extendió hasta una vivienda vigilada en Lavacolla, Santiago de Compostela, donde se habría producido un episodio de atrincheramiento.
El despliegue policial ha sido notable: participaron agentes de la Policía Nacional de Ribeira, unidades de la Guardia Civil de Boiro, ambulancias del 061 de distintos municipios, un helicóptero medicalizado y efectivos antidisturbios desplazados a Artes.
El Hospital Comarcal del Barbanza activó un protocolo especial de seguridad tras la llegada de los heridos. Algunos tuvieron que ser evacuados en helicóptero hasta Santiago debido a la gravedad de sus lesiones.
Investigación abierta y vigilancia reforzada
Las cámaras de seguridad del local donde se originó la pelea están siendo analizadas y serán clave para esclarecer lo ocurrido. El recinto permanece acordonado y bajo vigilancia policial.
La Policía Nacional mantiene abierta la investigación y no descarta más arrestos en las próximas horas. El alcalde, tras consultar con la subdelegada del Gobierno, María Rivas, ha anunciado que el despliegue policial se mantendrá durante los próximos días para prevenir posibles represalias o nuevos episodios violentos.
El ambiente en la zona es de inquietud y tensión contenida. Algunos vecinos, entre el miedo y la ironía, afirman no haber “visto ni oído nada”. Otros confiesan estar profundamente preocupados por la creciente escalada de violencia en la zona.