Una turista española muere en Tailandia tras ser atacada por un elefante
El Ministerio de Asuntos Exteriores de España ha confirmado el deceso de la mujer, cuya identidad no ha sido revelada, y ha ofrecido su apoyo a la familia a través del Consulado en Bangkok.
Según la información proporcionada por fuentes policiales y del propio centro de bienestar animal, la turista estaba disfrutando de una de las actividades más populares de la isla, consistente en bañarse junto a los elefantes, cuando ocurrió el fatídico incidente. Una trabajadora del Koh Yao Elephant Care explicó a El Mundo que, mientras la mujer se encontraba bañando a uno de los elefantes, el animal, aparentemente alterado, la golpeó con su colmillo al pasar por delante de él, causándole graves heridas. La mujer murió más tarde debido a las lesiones.
El policía local, Charan Bangprasert, de la comisaría de Yao Yai, confirmó la muerte de la mujer de nacionalidad española, aunque no ha especificado su edad. Según su testimonio, el incidente ocurrió en las instalaciones del centro de protección de elefantes, un lugar donde turistas pueden interactuar con estos animales de forma supervisada, aunque el ataque fatal ha puesto en evidencia los riesgos inherentes a esta actividad.
El Ministerio de Asuntos Exteriores reacciona
A través de un comunicado, el Ministerio de Asuntos Exteriores de España ha expresado sus condolencias y ha confirmado el trágico deceso, calificando el suceso como un accidente. Además, el departamento que dirige José Manuel Albares ha señalado que la Embajada de España en Bangkok está en contacto con los familiares de la víctima, brindándoles toda la asistencia consular necesaria, una práctica habitual en estos casos.
Actividades turísticas con elefantes en Tailandia
El baño con elefantes es una de las principales atracciones turísticas en varias zonas de Tailandia, y especialmente en la isla de Yao Yai, famosa por su santuario de estos animales. Estos centros permiten a los turistas interactuar con los elefantes, darles de comer, bañarlos e incluso realizar espectáculos con ellos. Aunque estos programas están pensados para generar conciencia sobre la protección de los paquidermos, también han sido objeto de controversia debido al trato que reciben los animales en algunos de estos centros, así como los riesgos que conllevan las interacciones con animales de gran tamaño y fuerza.
Aunque este tipo de incidentes no son comunes, sí han ocurrido en el pasado y resaltan la necesidad de extremar las precauciones al tratar con animales salvajes o domesticados. En este caso, el elefante involucrado estaba bajo el cuidado de un centro especializado en el trato y conservación de los paquidermos, pero aún así se produjo un ataque fatal.
La problemática de los elefantes en Tailandia
El elefante tailandés es un símbolo cultural en el país, y existe una población considerable tanto de elefantes salvajes como domésticos. Se estima que alrededor de 4.000 elefantes salvajes viven en los santuarios, parques nacionales y reservas naturales de Tailandia, aunque la cifra es muy inferior a los casi 300.000 paquidermos que poblaban el país hace más de un siglo.
Desde la prohibición de la tala de árboles en 1989, los elefantes domesticados han dejado de ser empleados en la industria maderera y han sido desplazados a centros turísticos, donde interactúan con los turistas en diversas actividades, como paseos o espectáculos. La población de elefantes domésticos en Tailandia también es considerable, y aunque se encuentran protegidos por diversas regulaciones, la explotación de los animales en actividades recreativas sigue siendo una fuente de ingresos para muchos centros.
A pesar de las mejoras en los santuarios y la creciente conciencia sobre la protección de los elefantes, los ataques de estos animales siguen siendo un problema. En los últimos 12 años, se han registrado 240 muertes a causa de ataques de elefantes salvajes, incluyendo 39 víctimas mortales solo en 2024, según datos del Departamento de Parques Nacionales de Tailandia.
Un trágico recordatorio de los peligros
Este incidente resalta los peligros asociados con la interacción con animales salvajes, incluso en entornos controlados. Aunque las actividades con elefantes están pensadas para ser seguras y educativas, este trágico evento subraya la importancia de garantizar un manejo adecuado y una supervisión constante para minimizar cualquier riesgo.