Triste desenlace: encuentran el cuerpo del joven desaparecido en Valladolid tras casi tres semanas de búsqueda
El cuerpo sin vida de Alejandro Aranda Lasheras, el joven guía turístico de 30 años desaparecido en Valladolid el pasado 23 de marzo, ha sido hallado este jueves en el río Pisuerga, a la altura del Puente de Juan de Austria, muy cerca del Museo de la Ciencia de la capital vallisoletana. La aparición del cadáver pone fin a casi tres semanas de intensa búsqueda en las que participaron familiares, amigos, voluntarios y cuerpos de seguridad.
El hallazgo se produjo después de que el capitán del barco turístico 'Leyenda del Pisuerga' avistara un bulto flotando en el agua durante unas maniobras de rastreo. Tras el aviso, efectivos de los Bomberos de Valladolid acudieron de inmediato al lugar y, alrededor de las 12:30 horas del jueves, procedieron a recuperar el cuerpo, que se encontraba en avanzado estado de descomposición.
Las autoridades han confirmado la identidad del fallecido, aunque por el momento no han precisado si el reconocimiento se ha realizado mediante documentación encontrada en el cuerpo o a través de otras pruebas. A la espera de la autopsia, todo apunta a que el fallecimiento se habría producido poco después de su desaparición, dado el estado del cadáver y la ausencia de movimientos en su cuenta bancaria desde entonces.
Una desaparición en circunstancias extrañas
Alejandro Aranda, natural de Alcalá de Moncayo (Zaragoza) y aficionado a la historia y la naturaleza, se encontraba en Valladolid trabajando como guía de un grupo del Imserso alojado en el céntrico Hotel Olid. La noche del 23 de marzo, y tras un altercado en el hotel, el joven abandonó repentinamente el establecimiento, dejando atrás tanto su equipaje como su teléfono móvil.
Según fuentes policiales, su comportamiento fue interpretado inicialmente como un posible estado de intoxicación, aunque más tarde se confirmó que sufría un brote psicótico. Los agentes le ofrecieron asistencia médica, pero él la rechazó. Tras esa noche, no se le volvió a ver.
Durante días, la búsqueda se centró tanto en el entorno urbano como en zonas rurales próximas, especialmente por el perfil del desaparecido y la convicción de sus allegados de que no habría abandonado por voluntad propia el entorno natural. En este tiempo, se activaron batidas ciudadanas, se difundieron carteles con su imagen y se recibieron decenas de llamadas, aunque solo una de ellas pudo ser confirmada como un avistamiento real.
Investigación abierta
La Policía Nacional, que desde un primer momento no descartó ninguna hipótesis, continúa ahora la investigación para determinar las causas del fallecimiento. En las próximas horas se procederá a la realización de la autopsia, que podría esclarecer si se trató de una caída accidental, un suicidio o cualquier otra circunstancia.
El cuerpo de Alejandro será trasladado a su localidad natal cuando el juez de instrucción lo autorice. Se espera que el Ayuntamiento de Alcalá de Moncayo rinda un homenaje institucional al joven, muy querido por su comunidad.