Huida temeraria, armas blancas y siete requisitorias: la noche negra de Santander
Una intensa persecución policial por las calles de Santander ha terminado este domingo por la noche con la detención de dos hombres de 33 y 31 años, tras una huida a gran velocidad que puso en peligro la seguridad vial de varios ciudadanos. Todo comenzó con una llamada vecinal que alertaba sobre el consumo de drogas en el interior de un vehículo, y terminó con el hallazgo de varias armas blancas y la apertura de diligencias por delitos graves.
El aviso ciudadano y la primera intervención policial
Los hechos comenzaron alrededor de las 20:30 horas en la calle Consuelo Bergés, donde un ciudadano informó a la Policía Local de Santander de que dos personas estaban drogándose dentro de un coche estacionado. Los agentes se desplazaron hasta el lugar, identificaron a los ocupantes y procedieron a registrar el vehículo. En el interior del mismo encontraron e incautaron un punzón, un palo, una navaja y un cuchillo, por lo que se formuló la correspondiente denuncia administrativa y se levantó acta.
Inicio de la persecución: conducción temeraria y huida en carrera
Apenas 15 minutos después, los mismos individuos fueron avistados de nuevo a bordo del vehículo, esta vez incorporándose a la calle La Pereda sin respetar la señal de ceda el paso. Al percatarse de la presencia policial, aceleraron bruscamente y comenzaron una huida temeraria por las calles de la ciudad, circulando incluso en sentido contrario, obligando a numerosos conductores a realizar maniobras evasivas para evitar colisiones.
Durante la persecución, que se extendió por varias calles incluyendo Peregrino Zuyer, los fugitivos estuvieron a punto de colisionar frontalmente con un coche patrulla y llegaron a atravesar una mediana ajardinada, demostrando un comportamiento claramente peligroso y delictivo al volante.
Intervención de la Policía Nacional y detención en una finca privada
Gracias a la coordinación entre Policía Local y Policía Nacional, el vehículo fue finalmente interceptado en la calle Bolado, momento en el que ambos ocupantes abandonaron el coche y continuaron la huida a pie, accediendo de forma ilegal a una finca y un jardín particular.
Los agentes lograron detener a ambos individuos tras una breve persecución a la carrera. Uno de los agentes tuvo que recibir asistencia médica por lesiones sufridas durante la intervención.
El conductor: requisitorias judiciales y negativa a colaborar
El conductor, de 31 años, se negó a someterse a la prueba de estupefacientes. Durante la comprobación de antecedentes, los agentes confirmaron que pesaban sobre él siete requisitorias judiciales activas emitidas por diferentes juzgados de Santander, Laviana (Asturias), Medio Cudeyo y Torrelavega.
Se le imputan dos delitos contra la seguridad vial: conducción temeraria y negativa a realizar la prueba de drogas, además de varias reclamaciones judiciales pendientes.
El pasajero: oposición violenta a la detención
Por su parte, el segundo implicado, de 33 años, mostró una actitud agresiva y se resistió de forma activa a ser detenido, motivo por el cual se le atribuye un presunto delito de resistencia grave a agente de la autoridad.
El vehículo fue retirado por una grúa urbana y trasladado al Depósito Municipal de Ojaiz.