Lleida en shock: El brutal asesinato de un policía a manos de su suegro
El 8 de octubre de 2025, un hombre de 78 años fue detenido por los Mossos d'Esquadra tras presuntamente haber matado a su yerno, un agente de la Policía de la Generalitat de Catalunya, en un crimen ocurrido en el barrio de Cappont, en la ciudad de Lleida. El trágico suceso tuvo lugar a las 15:24 horas, cuando el autor, con un arma de fuego, disparó varias veces contra su yerno, un hombre de 41 años, quien estaba fuera de servicio en el momento del asesinato.
El agente fallecido, destinado en la oficina de atención ciudadana de Mollerussa, llevaba 21 años de servicio en el cuerpo policial y estaba casado con la hija del presunto asesino. Fuentes cercanas al caso han afirmado que el crimen no tiene relación con el trabajo del agente ni con su labor como Mossos d'Esquadra, sino que responde a un conflicto de índole familiar, específicamente relacionado con las visitas de sus hijas menores de edad, fruto del matrimonio entre el fallecido y su esposa.
Según las investigaciones preliminares, el presunto autor del crimen había tenido una mala relación con su hija y con su yerno durante años, y no tenía permitido ver a sus nietas. Además, se ha revelado que el agente y su esposa evitaban transitar por la calle en la que vivía el hombre de 78 años, lo que sugiere una profunda discordia familiar que culminó en este trágico desenlace.
El asesinato se produjo cuando el presunto homicida salió del Hospital Santa María de Lleida y, al parecer, se dirigió directamente hacia la casa de su yerno. En ese momento, esperó a su yerno en la vía pública y, tras una breve interacción, le disparó varias veces a plena luz del día con un arma que se supone de su propiedad. El agente cayó al suelo tras los disparos y, tras el crimen, el hombre de 78 años procedió a tapar el cadáver con una sábana blanca que llevaba en una bolsa de supermercado.
Una vez cometido el asesinato, el presunto autor del crimen no intentó huir. En su lugar, permaneció en el lugar de los hechos y, con su móvil en mano, esperó a que llegaran los Mossos d'Esquadra, a quienes se entregó voluntariamente. Tras su detención, el hombre fue trasladado a dependencias policiales, donde se iniciaron las investigaciones correspondientes.
La División de Investigación Criminal de la Región de Ponent se encargó de las diligencias del caso, mientras que las autoridades comenzaron a recopilar pruebas sobre los motivos detrás del asesinato. La escena del crimen fue acordonada por las autoridades, quienes también acordaron que el Sistema de Emergencias Médicas (SEM) interviniera, aunque, lamentablemente, el agente ya se encontraba sin vida cuando los equipos de rescate llegaron al lugar.
La noticia del crimen ha conmocionado a la sociedad catalana, especialmente a los compañeros de trabajo del agente, quienes expresaron su tristeza y dolor por la pérdida. La Dirección General de la Policía de la Generalitat, encabezada por el mayor Josep Lluís Trapero, emitió un comunicado lamentando profundamente lo sucedido. En el mensaje, la cúpula de los Mossos d'Esquadra extendió sus condolencias a la familia del fallecido, sus amigos y compañeros de trabajo, reconociendo su dedicación ejemplar a lo largo de su carrera de más de dos décadas en el cuerpo policial.
El comunicado también destacó que, tras el suceso, se activaron los servicios psicológicos de la Dirección General de la Policía para ofrecer apoyo y acompañamiento emocional a los compañeros de la comisaría en la que el agente estaba destinado, así como a su familia, que está atravesando un momento extremadamente doloroso.
Este trágico suceso ha puesto de manifiesto los complejos problemas familiares que pueden llegar a desencadenar en situaciones de violencia, incluso en contextos que parecen alejados de la vida profesional de los implicados. Mientras tanto, la investigación continúa para esclarecer todos los detalles del crimen y la motivación que llevó al hombre de 78 años a asesinar a su yerno de forma tan brutal.