Enterrados en una fosa con cal viva: el hallazgo que destapa un crimen brutal en Murcia
Tras meses de investigación, los restos de dos desaparecidos han sido encontrados en Librilla (Murcia), ocultos en una nave industrial en desuso
La Guardia Civil ha confirmado el hallazgo de los restos humanos que presumiblemente pertenecen a Jean Mirabeau Ngoho y Siaka Coulibaly, dos hombres africanos desaparecidos el pasado diciembre tras acudir a una reunión en una nave industrial de la empresa Porkytrans, en Librilla (Murcia). La recuperación de los cadáveres, enterrados en una fosa camuflada utilizada para aceite en desuso, ha requerido 48 horas de trabajos intensivos, debido a la dificultad del acceso y al estado de los cuerpos, cubiertos con cal viva y sosa cáustica.
Fuentes de la investigación señalan que los cuerpos estaban muy deteriorados por las sustancias corrosivas, por lo que será necesaria la identificación a través de pruebas de ADN forense. El hallazgo pone fin a meses de pesquisas, iniciadas tras la denuncia de la esposa de uno de los desaparecidos, que alertó de la desaparición repentina de su pareja tras desplazarse a la región murciana por motivos laborales.
Tanto Jean como Siaka tenían antecedentes por estafa mediante el timo de los billetes tintados, una modalidad fraudulenta en la que se intenta hacer creer a la víctima que puede fabricar dinero real "lavando" cartulinas con supuestos químicos mágicos. Según la Guardia Civil, la reunión en Librilla con responsables de la empresa Porkytrans podría haber derivado en un ajuste de cuentas por este motivo, aunque no se descarta que los empresarios también tuvieran intenciones ocultas.
Durante la investigación, los agentes centraron sus esfuerzos en las instalaciones de la empresa murciana, inactiva y en concurso de acreedores desde 2018, mediante el despliegue de unidades especializadas: los buzos del Grupo de Actividades Subacuáticas (GEAS), la Unidad de Subsuelo, el uso de georradar y perros rastreadores. Fue en un rincón oculto del recinto donde encontraron finalmente los restos, el pasado jueves.
El juez del caso ordenó el ingreso en prisión provisional de dos hombres: un empresario y un familiar, ambos vinculados a Porkytrans, acusados de doble homicidio y ocultación de cadáveres. Una mujer, también detenida, ha quedado en libertad provisional con medidas cautelares por encubrimiento.
El caso ha generado una fuerte conmoción, no solo por la brutalidad de los hechos sino también por la complejidad del encubrimiento. Aunque aún no se conocen con detalle los motivos exactos del doble crimen, la hipótesis principal sigue siendo la de un ajuste de cuentas.
La Guardia Civil continúa con la instrucción del caso para determinar si hay más implicados o hechos relacionados. La autopsia de los restos será clave para confirmar la identidad de las víctimas y esclarecer las circunstancias exactas de su muerte.