Cadenas, golpes y drogas: el juicio por uno de los secuestros más violentos de Cantabria, sigue estancado
Los tres procesados, dos hombres y una mujer, se enfrentan a once años por secuestrar, golpear y robar el coche a la víctima
Por cuarta ocasión consecutiva, el juicio contra tres personas acusadas de secuestrar, agredir y robar el coche a un hombre en Ramales de la Victoria ha sido suspendido. La causa de la nueva paralización del proceso ha sido, nuevamente, la incomparecencia de uno de los procesados, que no se ha presentado este jueves en la Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Cantabria, donde estaba prevista la celebración de la vista oral.
Fuentes judiciales confirman que no es la primera vez que esta ausencia obliga a aplazar el juicio. En al menos una de las anteriores fechas señaladas, el mismo acusado ya había incumplido su obligación de acudir al tribunal, lo que ha generado un significativo retraso en la instrucción de una causa especialmente delicada por la gravedad de los hechos imputados.
El tribunal deberá ahora ordenar su localización y asegurar su presencia antes de poder fijar una nueva fecha para el juicio. Mientras tanto, los otros dos acusados, un segundo varón y una mujer, continúan a la espera de ser juzgados.
Los hechos: un secuestro violento por una supuesta deuda
Según el escrito de acusación de la Fiscalía, los tres procesados están imputados por un delito de secuestro, uno de lesiones y otro de robo con violencia, todos ellos derivados de un episodio ocurrido en 2022 entre las localidades de Noja y Ramales de la Victoria.
La víctima fue interceptada por los acusados en la localidad costera de Noja y obligada a subir a un vehículo, desde donde fue trasladada a una estabulación en Ramales, donde fue retenida contra su voluntad durante al menos dos días. Durante ese tiempo, el hombre fue encadenado, golpeado de forma reiterada y privado de libertad, mientras los agresores le exigían el pago de una supuesta deuda derivada del consumo de drogas y servicios en un club de alterne de Argoños.
Los acusados consiguieron que el hombre les revelase el lugar donde guardaba su cartilla bancaria. Uno de ellos se desplazó hasta el domicilio de la víctima, donde comprobó que apenas contenía siete euros. Como represalia, sustrajo las llaves de su coche, regresó a la estabulación y, según el relato fiscal, el secuestrado volvió a ser golpeado.
Además, se apunta que los implicados suministraron alcohol y drogas a la víctima con el objetivo de desorientarla y evitar que pudiera escapar o identificar con claridad su ubicación. La liberación se produjo únicamente tras firmar un documento en el que reconocía una deuda ficticia de 9.000 euros, y en el que se utilizaba su vehículo como garantía de pago.
Peticiones del Ministerio Fiscal
Por estos hechos, el Ministerio Público solicita una condena de 11 años de prisión para cada uno de los tres acusados, además de una indemnización conjunta de 1.826 euros a favor de la víctima, por los daños causados y el perjuicio sufrido.
La vista oral será señalada nuevamente cuando el tribunal consiga asegurar la comparecencia de todos los acusados. Mientras tanto, el caso continúa generando inquietud, tanto por el contenido de la acusación como por el reiterado aplazamiento del juicio.