pesca ilegal

Sorpresa en un control rutinario en Santander: sin carné y con 14 kilos de percebes ilegales

Varios kilos de percebes. / Adrián Irago
En el maletero del coche, 14 kilos de percebes y material de pesca submarina apuntan a una práctica de furtivismo marino

En un operativo rutinario realizado en la calle Aviche, agentes de la Policía Local de Santander han abierto diligencias contra un conductor de 35 años, natural de Cantabria, tras comprobar que conducía con el permiso retirado por pérdida total de puntos. Lo más llamativo del caso: en el maletero de su vehículo transportaba 14 kilos de percebes cuya procedencia no pudo justificar.

Control rutinario con sorpresa: sin puntos y con marisco furtivo

Según ha informado la propia Jefatura de Policía, los hechos ocurrieron sobre las 16:45 horas del miércoles, cuando se llevó a cabo un control preventivo de tráfico en el barrio de Aviche, zona costera con acceso directo a calas frecuentadas por mariscadores profesionales... y otros no tan profesionales.

Al solicitarle la documentación, los agentes descubrieron que al sujeto le constaba una pérdida de vigencia del permiso de conducción dictada por la Jefatura Provincial de Tráfico de Cantabria, ya cumplida, pero sin haber procedido a su recuperación reglamentaria mediante los cursos y exámenes obligatorios.

Se instruyeron entonces diligencias judiciales por un delito contra la seguridad vial, en calidad de investigado no detenido.

El marisco ilegal: 14 kilos de percebes intervenidos

El verdadero hallazgo vino al inspeccionar el maletero del turismo, donde los agentes encontraron catorce kilos de percebes frescos, distribuidos en cajas de plástico sin etiquetado ni trazabilidad. El conductor no pudo acreditar la legalidad de la captura, ni presentar documentación alguna que probase una extracción autorizada.

Junto al marisco se incautaron también útiles de pesca submarina, entre ellos espátulas, mallas, guantes de neopreno y linternas estancas, herramientas comúnmente utilizadas en pesca furtiva nocturna en zonas protegidas del litoral cántabro.