Dos detenidos en Cantabria por difundir imágenes sexuales de al menos 13 mujeres sin su consentimiento
La Policía Nacional ha arrestado a dos varones en el marco de la Operación Luzón como presuntos autores de un delito de descubrimiento y revelación de secretos, tras descubrir que habían distribuido material gráfico íntimo de carácter sexual perteneciente a al menos 13 mujeres, sin el conocimiento ni consentimiento de las víctimas.
La investigación comenzó el pasado marzo, cuando una mujer acudió a la Jefatura Superior de Policía de Cantabria para denunciar que, a través de terceros, había sabido que imágenes íntimas suyas y de su expareja estaban circulando en una aplicación de mensajería. Solo ambos tenían acceso a dicho contenido.
Días después, la víctima amplió su denuncia indicando que su expareja podría poseer también material íntimo de otras mujeres con las que había mantenido relaciones. Este testimonio orientó la investigación hacia el entorno del sospechoso, residente en Santa María de Cayón.
Hallazgos en los registros y más víctimas identificadas
Con autorización judicial, se llevó a cabo una entrada y registro en su domicilio, donde se incautaron dos teléfonos móviles. El análisis de los dispositivos reveló la existencia de una gran cantidad de material de índole sexual, que había sido compartido con un tercero a través de mensajería instantánea. Entre los archivos encontrados se incluía el contenido denunciado y material perteneciente a 12 mujeres más que pudieron ser identificadas.
El primer sospechoso fue detenido como presunto autor del delito. Posteriormente, se identificó al segundo implicado, quien había recibido y redistribuido dicho contenido. Tras un segundo registro judicial, esta vez en su domicilio, se incautaron tres móviles, una tablet y un ordenador portátil, todos con evidencia de los mismos delitos y material íntimo de las víctimas, además de otra nueva mujer aún no identificada. También fue arrestado.
Las mujeres afectadas fueron informadas por la Policía de la existencia y distribución del material. Todas desconocían que se estaban compartiendo sus imágenes. Once de ellas interpusieron denuncias formales tras conocer los hechos.
La Policía ha subrayado que este caso representa una nueva manifestación de violencia de género digital, donde las tecnologías de la información y comunicación —como redes sociales, chats o mensajería— se usan como herramientas de vulneración de la intimidad femenina.
Este tipo de delitos, cada vez más frecuentes, reflejan cómo el uso indebido de contenido privado puede tener graves consecuencias psicológicas, legales y sociales para las víctimas, y son perseguidos con firmeza por las fuerzas de seguridad.