Cae una red de cocaína en Cantabria: hasta 60 compradores al día en un solo piso
Seis personas han sido arrestadas en Muriedas por gestionar un activo punto de venta de cocaína: la operación CLAQUERS destapa una red perfectamente organizada
La Guardia Civil de Cantabria ha desarticulado un grupo organizado dedicado al tráfico de cocaína en Muriedas, perteneciente al municipio de Camargo, en el marco de la operación CLAQUERS, culminada con seis detenciones y varios registros. Los arrestados son tres hombres y tres mujeres, con edades comprendidas entre los 48 y 62 años.
Durante la intervención, realizada el pasado lunes 28 de abril, los agentes practicaron dos registros domiciliarios y uno más en un local, todos ellos en la localidad de Muriedas. En el operativo se incautaron 33 dosis de cocaína ya preparadas para su venta al menudeo, cinco envoltorios con 75 gramos de cocaína para su posterior dosificación, marihuana, más de 6.500 euros en efectivo, una balanza de precisión, material de embalaje, varios teléfonos móviles y documentación con anotaciones de las transacciones de droga.
La investigación, que se venía desarrollando desde hace varios meses, fue posible gracias también a la colaboración ciudadana, que alertó a los agentes sobre la actividad sospechosa en un inmueble de la Avenida de Bilbao. Según los datos recabados, hasta 60 personas podían acudir diariamente al piso, presuntamente para adquirir sustancias estupefacientes.
La operación permitió confirmar que el citado piso funcionaba como punto de venta directo, mientras que en otra vivienda cercana se encontraba el lugar donde se almacenaba y preparaba la droga antes de ser distribuida.
En el primer piso, situado en la Avenida de Bilbao, fueron arrestadas cuatro personas, hallándose allí las dosis listas para la venta. En la segunda vivienda, los agentes detuvieron a otras dos personas y localizaron la cocaína en formato más amplio, destinada a la elaboración de nuevas dosis.
La operación CLAQUERS representa un golpe importante a la distribución de drogas en la comarca, afectando directamente a una estructura que operaba con altos niveles de afluencia y riesgo para la salud pública. La Guardia Civil continúa con las diligencias judiciales y no descarta nuevas actuaciones derivadas del análisis de la documentación intervenida.