Cae en Cantabria la banda del cobre: once detenidos y más de 8.500 kilos incautados
A través de la operación 'Santicoper', se han recuperado más de 8.500 kilos de este material sustraídos en Cantabria, León, Galicia y Asturias
La Guardia Civil ha desarticulado dos redes criminales especializadas en el robo masivo de cableado telefónico en diversas provincias del norte de España. La operación, bautizada como 'Santicoper', se ha saldado con once personas detenidas y seis investigadas, todos ellos en la localidad cántabra de Castro Urdiales, así como con la recuperación de más de 8.500 kilos de cable robado.
La investigación se inició el pasado mes de febrero tras una oleada de sustracciones de infraestructura telefónica en León, Asturias, Lugo, A Coruña y Cantabria. El Equipo de Policía Judicial de la Guardia Civil de Armunia (León) identificó un patrón común y detectó la existencia de una organización criminal altamente estructurada.
Actuaciones coordinadas y modus operandi profesionalizado
Los autores se desplazaban desde Asturias y Córdoba hasta zonas rurales e industriales seleccionadas estratégicamente. Tras realizar inspecciones previas, operaban durante la noche para sustraer el cableado completo de los tramos elegidos. Para el transporte, alquilaban furgonetas de gran capacidad, lo que les permitía mover grandes cantidades de material.
Una vez robado, el cable de cobre era pelado y entregado a dos empresas de recuperación de metales ubicadas en Cantabria, cuyos trabajadores estaban presuntamente implicados en la operación. Estos empleados se encargaban de vigilar la zona para evitar la presencia policial durante las entregas ilícitas.
Detenciones en Castro Urdiales y León
La fase final del operativo tuvo lugar en Castro Urdiales y León, donde se detuvo a varios miembros de las bandas justo cuando iban a realizar una nueva entrega de material. Entre los arrestados se encuentran dos trabajadores de las empresas receptoras, acusados de colaborar activamente en las tareas logísticas.
En total, la Guardia Civil ha esclarecido 25 delitos, entre ellos 16 robos con fuerza, ocho delitos de receptación y uno de pertenencia a grupo criminal. Gracias a la operación se ha evitado un perjuicio económico superior a 500.000 euros para las compañías de telecomunicaciones afectadas.
Las diligencias han sido dirigidas por los Juzgados de Instrucción número 2 de La Bañeza y número 4 de León, y han contado con la colaboración de unidades de la Guardia Civil en varias provincias.