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Brutal accidente en Cantabria: "No se puede beber y conducir"

Coche del supuesto culpable del incidente, que se encara con otro ciudadano que se lo echa en cara. / A.E.

Una noche que pudo acabar en tragedia | La imprudencia al volante provocó un aparatoso accidente en la N-634, muy cerca de una gasolinera en Torrelavega

La noche del sábado 26 de abril se produjo un aparatoso accidente de tráfico en la carretera N-634, a la altura de la gasolinera de Torres, en Torrelavega. El suceso ha generado una gran conmoción entre los vecinos debido a la espectacularidad de los hechos y al riesgo extremo que se vivió en la zona.

Según fuentes oficiales, el accidente ocurrió cuando un vehículo de color negro, que circulaba desde Puente San Miguel a gran velocidad y realizando adelantamientos imprudentes, colisionó violentamente con una furgoneta que salía de un stop incorporándose a la vía en dirección Torrelavega.

El impacto fue brutal: el turismo golpeó en la parte trasera a la furgoneta, provocando que esta girara 180 grados sobre sí misma y quedara desorientada en la calzada. El coche negro, tras el choque, salió despedido sin control, derribó una farola que cayó a escasos metros de un peatón —presuntamente el ciudadano que aparece alterado en uno de los vídeos grabados— y terminó estrellándose contra uno de los surtidores de la gasolinera.

El golpe fue de tal magnitud que numerosas piezas de ambos vehículos salieron proyectadas en diferentes direcciones, impactando contra otros coches estacionados en las inmediaciones de la gasolinera, causando daños materiales de consideración.

Otros de los vehículos afectados. / A.E.

Afortunadamente, no hubo que lamentar víctimas mortales, aunque varias personas resultaron heridas de carácter leve. Los servicios de emergencia acudieron de inmediato para atender a los afectados.

La Guardia Civil confirmó que el conductor del coche negro presentaba signos evidentes de estar bajo los efectos del alcohol. Sin embargo, se negó a realizar la prueba de alcoholemia, incurriendo así en dos delitos contra la seguridad vial: uno por conducir bajo la influencia de bebidas alcohólicas y otro por negarse a someterse a la prueba obligatoria.

El atestado del accidente ha sido elaborado por agentes formados en la especialidad de Atestados, quienes continúan trabajando para recopilar toda la información necesaria. Desde la unidad, se ha vuelto a reclamar la necesidad urgente de implantar de manera definitiva un equipo específico de atestados en Torrelavega, ya que este tipo de sucesos ponen de manifiesto la importancia de contar con recursos técnicos y humanos especializados para la investigación de accidentes de tráfico graves.

Las diligencias siguen abiertas para esclarecer con detalle todas las circunstancias del suceso.

Este grave incidente ha reabierto el debate sobre la responsabilidad al volante, el consumo de alcohol y la necesidad de extremar las precauciones, especialmente en zonas urbanas y en las proximidades de instalaciones sensibles como gasolineras.