pelea entre clanes

Una violenta pelea entre clanes familiares en Santander obliga a un doble despliegue policial

Pelea ayer en Santander. / A.E.
El conflicto, que comenzó en un bar y continuó horas más tarde en un portal, dejó varios heridos, un detenido y una vigilancia activa para evitar nuevos enfrentamientos

Una fuerte pelea entre miembros de dos clanes familiares, ocurrida este viernes por la tarde en la zona de la Cuesta de la Atalaya, en Santander, ha obligado a desplegar un amplio dispositivo policial que ha movilizado tanto a agentes de la Policía Nacional como de la Policía Local, además de asistencia sanitaria.

El incidente comenzó sobre las 15:30 horas, cuando el centro de emergencias recibió una llamada alertando de que en el interior de un bar ubicado en dicha calle se estaba produciendo una violenta reyerta en la que, según varios testigos presenciales, habrían intervenido armas blancas.

Cuando los agentes llegaron al lugar, la situación se encontraba ya aparentemente controlada, aunque los vestigios de la pelea eran evidentes. En el interior del establecimiento se localizó una cachava con virola de plomo, un objeto contundente de uso tradicional que puede ser empleado como arma en este tipo de altercados.

Pese a la huida de varios implicados, se constató que uno de los hombres involucrados había tenido que ser trasladado al Hospital Universitario Marqués de Valdecilla como consecuencia de una herida sufrida durante la confrontación.

La violencia continuó tras la primera intervención policial

Tras recibir el alta hospitalaria, el herido acudió junto con su hermano al portal del domicilio de uno de los presuntos agresores, portando una azada y un machete, según informaron fuentes policiales. A la nueva pelea se sumó el hermano del agredido, lo que derivó en un enfrentamiento entre dos pares de hermanos, que causaron destrozos en el inmueble al enfrentarse con violencia en el interior del portal.

Los vecinos, alarmados por la escalada de tensión, volvieron a contactar con los servicios de emergencia. La Policía, ya en alerta por el primer episodio, acudió de inmediato con varias patrullas, además de una ambulancia del 061.

Durante esta segunda intervención, uno de los implicados fue detenido por resistencia y desobediencia a los agentes, al negarse a cesar en su actitud violenta. Su hermano, que resultó herido con la pérdida de una pieza dental, fue nuevamente trasladado al hospital para recibir asistencia médica.

Por parte del otro clan, uno de los hombres implicados presentaba una herida profunda en la rodilla, si bien se negó a recibir atención médica al saber que sus rivales se encontraban en el centro hospitalario, lo que refleja el alto grado de tensión entre ambas familias. Los sanitarios se vieron imposibilitados para atenderle fuera del entorno hospitalario, a pesar de los intentos policiales por mediar.

Vigilancia activa ante posibles nuevos enfrentamientos

A última hora de la tarde, las fuerzas de seguridad permanecían en estado de vigilancia activa en la zona de la Cuesta de la Atalaya, ante el temor fundado de que se produjera una nueva escalada de violencia durante la noche. Según fuentes policiales, este tipo de enfrentamientos entre clanes, aunque esporádicos, requieren seguimiento intensivo dada su naturaleza cíclica y su potencial para derivar en episodios más graves.

Hasta el momento, no se ha formalizado ninguna denuncia, aunque la Policía ha abierto diligencias de oficio e instruirá los correspondientes informes. La investigación sigue abierta y no se descartan nuevas actuaciones en las próximas horas, en función de la evolución de los acontecimientos.