caso carlos cubillas

Los acusados niegan haber empujado a la víctima del apeadero de Boo: "Tropezó y cayó"

Juicio de los acusados de la muerte de Carlos Cubillas. / Nacho Cubero

Los dos jóvenes acusados de matar a un chico de 21 años en el apeadero de Boo de Piélagos han declarado ante el jurado popular que no lo empujaron, sino que se cayó accidentalmente tras una discusión

Los dos jóvenes procesados por la muerte de un chico de 21 años en el apeadero de Boo de Piélagos han declarado este jueves ante el jurado popular que no arrojaron a la víctima a la vía, sino que ésta «tropezó y cayó» tras una discusión. Ambos se enfrentan a 13 años de prisión por un presunto delito de homicidio doloso, pena que ha mantenido la Fiscalía en sus conclusiones definitivas.

Uno de los acusados negó haber agredido al fallecido y aseguró: “Vi que se caía de un tropiezo”. El otro, por su parte, sí reconoció haberle propinado un puñetazo tras esquivar un golpe, y aprovechó su declaración para dar el pésame a la familia del joven fallecido, natural de Polanco.

Los hechos ocurrieron el 3 de febrero de 2024, cuando los acusados, de 19 y 20 años, volvían de fiesta a casa en tren. Según sus versiones, la víctima se acercó a ellos en el vagón, los «vaciló» y provocó una confrontación, bajando del tren «por su propio pie». Minutos después, el joven apareció en la vía, donde murió tras recibir un fuerte impacto en la zona cervical, que le causó una conmoción medular, según han explicado los forenses.

Discrepancia entre versiones

Mientras la Fiscalía mantiene la calificación de homicidio doloso, la acusación particular —en nombre de la familia— sostiene también esta tesis, aunque plantea de forma subsidiaria la opción de homicidio imprudente, lesiones y omisión del deber de socorro, al considerar que los acusados abandonaron el lugar sin auxiliar a la víctima. En esta alternativa, solicita penas de entre cuatro y cuatro años y medio de prisión.

Las defensas, por su parte, han insistido en la libre absolución de los acusados al considerar que fue un accidente fortuito, aunque han ofrecido también una calificación subsidiaria de homicidio imprudente con atenuantes de embriaguez y reparación del daño. Ambos jóvenes consignaron 15.000 y 10.000 euros respectivamente antes del juicio. En este escenario alternativo, las penas solicitadas por sus abogados se reducen a dos y un año de prisión.

Pruebas periciales y forenses

Durante el juicio, los peritos forenses descartaron que la víctima se hubiera lanzado voluntariamente a la vía o que hubiera sufrido un simple tropiezo. Señalaron que cayó con “fuerza y proyección” tras un golpe, posiblemente mientras se incorporaba del suelo tras ser agredido.

El juicio continuará con las fases finales del proceso. Está previsto que la semana próxima se expongan los informes finales y se dé paso al veredicto del jurado popular.