200 agentes, registros y 12 detenidos: así ha sido el gran golpe al narco en Cantabria
Cantabria despertó este jueves con un inusual movimiento en sus calles. Coches de la Guardia Civil, agentes entrando en viviendas y locales y vecinos asomados con sorpresa. Detrás de esa escena, una operación que llevaba meses preparándose y que ha culminado con doce detenidos por tráfico de drogas.
El dispositivo, en el que han participado alrededor de 200 agentes, se ha desarrollado de forma simultánea en varios puntos de la comunidad, especialmente en Santander y Torrelavega, donde se han practicado registros clave para desarticular una red asentada en la región.
Meses de investigación en silencio
Nada de lo ocurrido este jueves ha sido improvisado. La operación se enmarca en una investigación que llevaba meses en marcha, en la que los agentes habían ido reuniendo información, vigilando movimientos y trazando el mapa de una organización dedicada presuntamente al tráfico de estupefacientes.
Ese trabajo previo ha permitido actuar de manera coordinada y simultánea, evitando así posibles fugas o la destrucción de pruebas.
Registros y expectación en la calle
Los registros se han llevado a cabo en viviendas y otros inmuebles, en una intervención que no ha pasado desapercibida para los vecinos. En varios puntos, la presencia policial ha generado expectación desde primeras horas de la mañana.
Durante estas actuaciones, los agentes han intervenido sustancias estupefacientes y diverso material relacionado con la actividad investigada, aunque la operación sigue abierta y no se descartan nuevas actuaciones.
Un despliegue poco habitual
El volumen de agentes movilizados —cerca de 200— da idea de la magnitud del operativo. En él han participado distintas unidades de la Guardia Civil, incluidas especializadas, que han trabajado de forma coordinada en diferentes localidades.
Se trata de uno de los golpes más relevantes contra el narcotráfico en Cantabria en los últimos tiempos.
La investigación continúa
Aunque ya se han producido doce detenciones, la operación sigue en marcha. Los investigadores analizan ahora la documentación y el material incautado para determinar el alcance real de la red y si hay más implicados.
Las diligencias han sido puestas a disposición judicial, mientras la Guardia Civil mantiene abiertas todas las líneas de investigación.