Sistema de acogida saturado

La presión migratoria desborda el sistema de menores en Ibiza y Formentera

Patera rescatada por Salvamento Marítimo. / EP
El aumento de menores extranjeros no acompañados ha llevado al sistema de acogida de ambas islas a una situación cercana al límite

Las islas de Ibiza y Formentera afrontan una creciente presión migratoria debido al incremento de llegadas de pateras procedentes de Argelia, una ruta que en los últimos meses ha multiplicado la llegada de embarcaciones con migrantes a estas dos islas de Baleares.

La situación está generando dificultades para las administraciones insulares, responsables de la tutela de los menores extranjeros no acompañados (menas) que llegan a sus costas.

Ibiza supera el límite de su sistema de acogida

En Ibiza, el Consell Insular tutela actualmente a 119 menores extranjeros no acompañados, una cifra que ha llevado al sistema de protección a una situación cercana al límite, según publica La Gaceta.

Antes del aumento de llegadas, el centro de menores Padre Morey era suficiente para atender a los menores de la isla. Sin embargo, la presión migratoria ha provocado su saturación, lo que ha obligado a la administración a ampliar la red de acogida.

Parte del servicio se ha externalizado a entidades sociales. Entre ellas se encuentra la Fundación Samu, que gestiona 32 plazas adicionales para menores.

El coste total del sistema ronda los 14 millones de euros, lo que supone aproximadamente 9.000 euros mensuales por plaza.

Formentera gestiona más menores que su capacidad

La situación es especialmente compleja en Formentera, donde el Consell Insular tutela actualmente a 175 menores extranjeros no acompañados.

La particularidad de la isla es que no dispone de un centro propio de menores, lo que obliga a trasladar a los jóvenes a otras islas del archipiélago o a la península, aumentando los costes logísticos y administrativos.

El Consell de Formentera cuenta con un presupuesto de 49,2 millones de euros, lo que ha generado preocupación sobre la sostenibilidad del sistema.

Petición de renunciar a la competencia

Ante esta presión, en 2025 el Consell de Formentera aprobó por unanimidad renunciar a la competencia en materia de tutela de menores con el objetivo de aliviar la carga económica.

Sin embargo, el Gobierno balear rechazó esta solicitud, aunque acordó transferir 3,8 millones de euros de los algo más de 7 millones asignados por el Gobierno central a Baleares para financiar la atención a estos menores.

Incidentes en centros de acogida

La presión sobre el sistema también se ha reflejado en incidentes de convivencia en los centros de acogida.

En Formentera, esta semana se produjo una pelea multitudinaria entre menores en el centro provisional donde permanecen antes de ser trasladados a otros lugares del archipiélago o a la península. La intervención de la Policía Local permitió controlar la situación y no se registraron heridos.

Días antes, el centro Padre Morey de Ibiza también fue escenario de otro enfrentamiento colectivo en el que participaron 28 menores. Durante el incidente resultó herida una trabajadora del centro que intentaba mediar entre los jóvenes. La Guardia Civil tuvo que intervenir para poner fin al altercado.

Reconocimiento de la saturación

La consellera insular de Bienestar Social de Ibiza, Carolina Escandell, reconoció que estos episodios eran “previsibles” dada la saturación del sistema.

Actualmente el centro Padre Morey alberga más de 50 menores, cuando su capacidad normal no supera las 25 plazas, lo que refleja la presión que soporta el sistema de protección en la isla.