RUTAS POR CANTABRIA

¿Sin planes? Estas son las rutas más increíbles de Cantabria para este fin de semana

Una persona andando en bici por una ruta. / A.S.

Cantabria ofrece en primavera un sinfín de rutas de senderismo para todos los niveles: aquí te mostramos siete recorridos espectaculares que puedes hacer este fin de semana

Cantabria despliega en primavera su mejor versión, con senderos que serpentean entre montañas, acantilados, valles y bosques encantados. En esta tierra donde la naturaleza sigue marcando el ritmo, caminar no es solo una forma de moverse, sino de mirar, escuchar y conectar con el paisaje. Aquí te proponemos siete rutas de senderismo en Cantabria perfectas para recorrer este fin de semana. Algunas son fáciles y familiares, otras más exigentes y aventureras, pero todas tienen algo en común: la capacidad de revelarte la belleza natural del norte como pocas.

1. Ojos del Diablo (Sonabia – Laredo – Castro Urdiales)

Una ruta de 7 kilómetros que requiere algo de preparación física y amor por los retos. La senda parte cerca de Sonabia y permite dos variantes: llegar directamente a los famosos Ojos del Diablo, unas oquedades naturales en la roca sobre los acantilados, o ascender hasta el pico Solpico y el alto de Candina, desde donde las vistas del mar Cantábrico y la costa oriental de Cantabria son espectaculares. Un recorrido de unas 4 horas para quien busca paisajes salvajes y emociones fuertes.

2. Senda costera de Prellezo (Saja-Nansa)

Un recorrido ideal para hacer en familia o en pareja, con unos 6 kilómetros que bordean los acantilados y calas de Prellezo, a escasos minutos de San Vicente de la Barquera. Esta senda costera es una joya poco transitada que permite disfrutar de la serenidad del litoral cántabro, con praderas abiertas al mar, rincones solitarios y el rumor constante de las olas. Es un paseo para caminar sin prisa, cámara en mano y todos los sentidos abiertos.

3. Canal de Las Tejeras (Somahoz – Monte Brazo)

En el interior de Cantabria, esta ruta de 7 kilómetros atraviesa el corazón del Monte Brazo, salpicado de pozas naturales y saltos de agua. El sendero ofrece además vistas panorámicas sobre los valles de Iguña, Buelna y Anievas, convirtiéndose en un recorrido perfecto para quien busca una caminata serena y revitalizante. Se completa en unas 2 horas y 20 minutos y permite conectar con el paisaje rural de Cantabria central.

4. Ruta del Faro del Caballo (Santoña)

Una de las rutas más famosas y fotografiadas de Cantabria. El recorrido arranca en el paseo marítimo de Santoña y se adentra en el monte Buciero hasta llegar al icónico Faro del Caballo, tras descender más de 700 escalones que desembocan en un balcón sobre el Cantábrico. Aunque el trayecto total suma 10 kilómetros ida y vuelta, merece cada paso por sus panorámicas y su contacto con la naturaleza abrupta de la costa oriental. Imprescindible para amantes del mar y las rutas exigentes.

5. Bosque pintado de Valdeolea (Mataporquera)

Una opción única y artística, inspirada en el célebre Bosque de Oma. En Mataporquera, el artista Okuda San Miguel dio color a un bosque de coníferas, convirtiéndolo en un museo al aire libre. Son 8 kilómetros de ruta fácil entre troncos pintados, figuras geométricas y simbolismo contemporáneo, en una experiencia donde el arte y la naturaleza se fusionan. Ideal para toda la familia, con una duración aproximada de 2 horas y media.

6. Ruta del Nacimiento del río Asón (Soba)

Una de las cascadas más altas de España se encuentra en Cantabria: el salto del río Asón, con sus 70 metros de caída libre. La ruta hasta allí suma 7 kilómetros ida y vuelta, es de dificultad baja y está bien señalizada, lo que la convierte en un clásico para todas las edades. A través de bosques, prados y senderos junto al río, el paisaje culmina en una de las imágenes más impresionantes de Cantabria, perfecta para coronar una jornada de desconexión.

7. Sendero de Fuente Clara (Parque Natural del Saja-Besaya)

Esta ruta circular de 7,65 kilómetros transcurre por el interior del Parque Natural del Saja-Besaya, entre bosques de hayas, pequeños cursos de agua y una quietud que solo interrumpe el canto de los pájaros. Es una caminata tranquila de unas 3 horas y 15 minutos, cuyo final conduce a la fuente que da nombre al sendero, un manantial de aguas cristalinas que simboliza la pureza del entorno. Perfecta para quienes buscan paz, naturaleza y aire puro.

Cualquiera de estas rutas ofrece mucho más que ejercicio físico: son una invitación a redescubrir la región a través del senderismo, a escuchar el bosque, asomarse al mar, tocar la piedra antigua de sus caminos. Cantabria no se contempla desde la ventanilla del coche: se vive paso a paso, con botas, mochila ligera y tiempo para dejarse sorprender.

Este fin de semana, elige una de estas sendas y deja que la naturaleza cántabra te devuelva al centro de ti mismo.