CANTABRIA

El Papa León XIV: un vínculo inesperado con Cantabria a través de los Agustinos de Santander

El Papa, Leo XIV. / Vaticano
León XIV, el nuevo Pontífice de la Iglesia Católica, tiene fuertes lazos con Cantabria, particularmente con el Colegio de los Agustinos de Santander, donde dejó una huella indeleble durante su visita en 2007

El nuevo Pontífice de la Iglesia católica, León XIV, tiene un lazo directo con Cantabria, en concreto con el Colegio de los Agustinos de Santander, donde realizó una visita en el año 2007 durante una gira de renovación por los centros de la comunidad agustina en España, cuando aún desempeñaba el cargo de prior general. Aquel encuentro ha cobrado nuevo significado entre los religiosos de la institución educativa, quienes rememoran su carácter accesible, su capacidad para escuchar a todos de forma individual, y su forma de liderazgo reconocida por ser cercana, humilde y profundamente humana.

A propósito de su reciente elección como el Papa número 267 en la historia de la Iglesia católica, varios miembros vinculados a la comunidad educativa de Los Agustinos de Santander han ofrecido su testimonio sobre la trayectoria del entonces padre Robert Prevost, destacando no solo sus cualidades personales, sino también la huella que dejó en la vida de la comunidad agustina durante su periodo como prior general entre 2001 y 2013.

Entre ellos se encuentran el actual director del centro, Jesús Sedano, y los sacerdotes Mariano Hernando y Robert Roy, quienes han coincidido con él en distintas etapas. Sedano, por ejemplo, conoció a Prevost en Sevilla en 2001, año en que asumió el cargo de prior general. Recuerda de ese primer encuentro que, pese a que la lluvia interrumpió parte de la Semana Santa, pudieron compartir momentos en la procesión de La Madrugá. Sedano destaca que el religioso «nos conoce a todos los veteranos» y rememora cómo, pese a liderar a más de 4.000 frailes en todo el mundo, el nuevo Papa recordaba los nombres de los religiosos.

Segundo encuentro. Su segundo encuentro tuvo lugar durante la visita de renovación a España en 2007, esta vez en Madrid, y posteriormente volvieron a coincidir en Lima, Perú, en el Congreso Agustiniano de Educación celebrado en 2012. En ese contexto, compartieron conversaciones y actividades dentro del programa del congreso.

Sedano, quien asumió recientemente la dirección del colegio santanderino, afirma que para la comunidad educativa es motivo de gran orgullo contar con un Pontífice procedente de su orden religiosa. Considera que el nuevo Papa es una figura empática, sencilla y cercana, y augura que «tenderá puentes entre la tradición y el progreso», aludiendo a los retos sociales que enfrenta actualmente la Iglesia en ámbitos como la inclusión y el diálogo intergeneracional.

Por su parte, el sacerdote Mariano Hernando, con más de cuatro décadas de servicio en Los Agustinos de Santander, detalla que León XIV pasó dos días en la ciudad cántabra durante su visita de renovación. Además, recuerda haber compartido veinte días con él en Roma durante el Capítulo General de la Orden Agustiniana al término del mandato de Prevost como prior general. En ese evento, según rememora, el Papa Francisco -recién nombrado por aquel entonces- ofició la misa de inauguración, y Prevost le presentó como alguien procedente de Santander. Bergoglio, como arzobispo, había visitado previamente la capital cántabra.

Hernando también rememora un último encuentro en Palencia, en el marco de la consagración del obispo cántabro Manuel Herrero, donde también coincidió con Prevost. De él dice: «Un auténtico religioso». El testimonio más cercano lo ofrece el sacerdote Robert Roy, originario de la India y recientemente destinado en Cantabria. Roy convivió con Prevost durante dos años en Roma y ya le conocía desde 2004, cuando era estudiante de teología y el entonces prior general realizó una visita a su país natal.

Durante su estancia común en la capital italiana, compartieron momentos personales pese a los frecuentes viajes del actual Papa, y destaca su actitud cercana con todos, subrayando su capacidad de escucha como una de sus principales virtudes.

Roy añade que, tras su experiencia como líder de la orden y su vida en Roma, Prevost decidió trasladarse a Perú, lo que interpretan como una muestra de su compromiso con los más necesitados y su conexión directa con las comunidades vulnerables. «Nunca cambia, siempre es la misma persona», asegura. Para él, el nuevo Papa representa «la persona que necesitamos en un mundo con muchos conflictos», alguien capaz de hablar «con alegría del Evangelio, del amor y del diálogo». Concluye que es «un sucesor bueno de Francisco».

Aunque en el seno de la comunidad agustiniana de Santander ya se contemplaba la posibilidad de que Prevost pudiera ser elegido Papa, el hecho generó gran emoción. «Gritaba de alegría», recuerda Roy al conocer la noticia. Ese entusiasmo refleja el impacto emocional que su elección ha tenido en quienes lo conocieron de cerca y en quienes esperan que su perfil humano y pastoral se refleje en el liderazgo de la Iglesia católica durante los próximos años.