Crónica Rosa

Lucía Rivera responde con firmeza sobre Cayetano y María José Suárez

Lucía Rivera niega saber si su padre tiene una nueva relación con María José Suárez. / EP

Lucía Rivera ha desmentido conocer una relación entre su padre Cayetano y María José Suárez, tras la publicación de imágenes de ambos en la feria de Sevilla, señalando que desconoce cualquier vínculo amoroso.

En medio del proceso de despedida de los ruedos de Cayetano Rivera, una nueva aparición pública ha generado especulaciones ajenas al ámbito taurino. Fotografías del diestro junto a la modelo María José Suárez, publicadas por la revista Pronto, han desatado rumores sobre una posible relación sentimental entre ambos. Las imágenes los muestran acompañados de menores durante una jornada de feria en Sevilla. Sin embargo, tanto la hija del torero, Lucía Rivera, como la propia Suárez, han ofrecido declaraciones que descartan cualquier implicación amorosa.

Preguntada directamente por el supuesto romance de su padre con la exmodelo y amiga íntima de Eva González —quien fue esposa de Cayetano hasta 2022—, la modelo respondió con visible desconcierto: “Veis cosas que creo que veis mal”. Ante la insistencia de los medios, Lucía concluyó su intervención con un escueto pero firme: “No tengo ni idea”, antes de despedirse para continuar con su rutina.

Según se ha podido conocer, Lucía había mantenido recientemente una conversación con su padre, por lo que conocía de primera mano su estado emocional en relación a su retirada de los ruedos y su entorno familiar. En relación con este proceso, se pronunció señalando: “Ya queda menos”, en alusión al calendario de despedida del torero. En efecto, Cayetano Rivera toreó el pasado fin de semana en la plaza de toros de la Maestranza de Sevilla, donde estuvo acompañado por su hermano Kiko Rivera, así como por sus sobrinos —Tana y Curro— y su tío Antonio Rivera. Lucía no pudo estar presente, pero mostró comprensión hacia el momento vivido por su padre: “Me alegro un montón y es normal, es su pasión. Celebró que lo deje, pero lo importante es que sea feliz y que esté bien”.

Por su parte, María José Suárez ha ofrecido su versión de los hechos en declaraciones a la periodista Beatriz Cortázar para el portal Informalia. En ellas, desmintió cualquier posibilidad de romance con Cayetano Rivera y situó el encuentro en un contexto puramente casual. “Esas fotos son de antes de la feria”, explicó Suárez. Añadió que asistió al circo en compañía de su hijo, su hermana y su sobrina, y que fue al salir del evento cuando coincidió con Cayetano, quien también estaba con su hijo. “Nos encontramos con Cayetano, que también había estado con su hijo”, remató. Suárez quiso dejar claro que su relación con el torero se basa exclusivamente en el vínculo de amistad que mantiene con Eva González.

El contexto de esta aparición pública es particularmente delicado. La revista ¡Hola! había informado recientemente de la separación entre Cayetano Rivera y la periodista portuguesa María Cerqueira, con quien mantenía una relación desde hacía más de dos años. La noticia tomó por sorpresa a los seguidores del torero, dado el bajo perfil público que ambos habían mantenido durante su relación. La rápida sucesión de hechos —la confirmación de la ruptura y la posterior publicación de imágenes junto a otra mujer— alimentó las especulaciones mediáticas, algo habitual en torno a figuras con alta exposición pública.

A pesar del revuelo, ninguna de las partes involucradas ha confirmado la existencia de un vínculo sentimental más allá de la amistad o la casualidad. Lucía Rivera ha optado por la discreción y la contundencia, alejándose de cualquier polémica, mientras que Suárez ha preferido ofrecer una explicación razonada que cierra la puerta a los rumores.

Cayetano Rivera, por su parte, no se ha pronunciado directamente sobre el asunto. Su foco público sigue centrado en su retirada de la tauromaquia, proceso que ha venido preparando desde hace meses y que ha contado con el respaldo de su entorno más cercano. El ambiente en La Maestranza durante su última aparición fue de homenaje, con presencia de familiares y allegados, marcando el fin de una etapa profesional de alta relevancia en el toreo español.

El episodio ilustra cómo, en el contexto de figuras mediáticas, una simple coincidencia puede generar una cadena de interpretaciones y comentarios. La rápida respuesta de Lucía Rivera y de María José Suárez busca contener la propagación de informaciones que, según ambas, no se corresponden con la realidad de los hechos. En un entorno donde la imagen pública suele estar sometida a constante escrutinio, sus intervenciones pretenden poner límite a las conjeturas y reforzar la importancia del respeto a la vida privada.

En definitiva, lo que podría haberse leído como una nueva historia sentimental se convierte, según los testimonios de sus protagonistas, en un ejemplo más de cómo las apariencias pueden inducir a errores en el relato mediático. A falta de declaraciones de Cayetano Rivera, sus familiares y allegados han dejado claro que, por ahora, cualquier interpretación sobre su vida sentimental pertenece al terreno de la especulación.