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Huelga en Renfe: caos en Cantabria mientras el Gobierno sigue sin ofrecer soluciones

Uno de los trenes que circulan por la región. / Alerta

La huelga en Renfe y Adif afecta gravemente a Cantabria, con la cancelación de trenes Alvia y recortes en otros servicios I Los sindicatos protestan por la privatización de Renfe y cesión de Rodalies

La huelga convocada en Renfe y Adif arranca este lunes y dejará a Cantabria sin dos trenes Alvia con Madrid, además de afectar gravemente a los servicios de Cercanías y Media Distancia. Mientras los viajeros se enfrentan a cancelaciones y retrasos, el Gobierno de Pedro Sánchez sigue sin ofrecer soluciones reales al deterioro del transporte ferroviario en España.

Los sindicatos han convocado siete jornadas de huelga intermitentes para protestar por lo que consideran una «privatización encubierta» de Renfe Mercancías y la cesión de la gestión de Rodalies a la Generalitat de Cataluña. La paralización de los servicios se llevará a cabo en los días 17, 19, 24, 26 y 28 de marzo, así como el 1 y 3 de abril.

Servicios mínimos y caos anunciado

Los servicios mínimos decretados permitirán la circulación del 75% de los Cercanías en horas punta, mientras que el resto del día solo operará la mitad de los trenes. En Media Distancia, el recorte será del 35%, mientras que en Larga Distancia solo algunos Alvia mantendrán sus trayectos.

En Cantabria, el impacto será notable: los trenes Alvia de las 07:45 de Madrid a Santander y el de las 14:00 en sentido contrario no circularán, complicando aún más la conexión ferroviaria de la región con la capital. Los usuarios, cada vez más hartos de la falta de alternativas, denuncian que el Gobierno sigue sin atender el problema de fondo: la falta de inversión en infraestructuras y el deterioro de un servicio público que cada vez es menos fiable.

Un problema de gestión, no solo de los trabajadores

Los sindicatos acusan al Ministerio de Transportes de haber incumplido compromisos clave, como el mantenimiento de plantillas y la garantía de que Renfe y Adif sigan prestando servicio sin interferencias políticas. La cesión de Rodalies a Cataluña ha sido vista como una maniobra electoralista que pone en riesgo la unidad del sistema ferroviario español. Mientras tanto, los ciudadanos sufren las consecuencias de una gestión ineficaz. La paralización del servicio en varias fechas clave perjudicará a miles de pasajeros, muchos de los cuales dependen del tren para trabajar o estudiar.

¿Hasta cuándo el abandono del ferrocarril?

Esta huelga no es más que el síntoma de un problema mayor: el abandono progresivo del transporte ferroviario en favor de políticas ideológicas y acuerdos políticos de conveniencia. 

El Gobierno de Sánchez sigue sin abordar las verdaderas necesidades de los viajeros, priorizando pactos con sus socios antes que la eficiencia del transporte público. Los ciudadanos de Cantabria, y de toda España, se preguntan: ¿hasta cuándo seguirán pagando ellos el precio de un Gobierno incapaz de gestionar adecuadamente los servicios públicos?