El Gobierno cántabro activará de forma “inminente” el cupo de extracciones de lobos
El Gobierno de Cantabria ha anunciado que procederá de forma "inminente" a la extracción de 41 ejemplares de lobo ibérico, el cupo máximo anual autorizado según el Plan de Gestión regional, equivalente al 20% de la población estimada de la especie en la comunidad.
Las extracciones se llevarán a cabo en las siguientes zonas: Liébana (4), Nansa (5), Saja (5), Besaya (5), Paz-Pisueña (5), Asón-Miera (2) y Campoo-Los Valles (10). A estos se suman tres ejemplares más en municipios de zona 2 (con presencia menos estable) y dos más en zona 3, donde la presencia del lobo es esporádica.
La ejecución de este plan está sujeta a la publicación en el Boletín Oficial del Estado (BOE) de la Ley de Desperdicio Alimentario, que contempla la exclusión del lobo del Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial (LESPRE). También deberá publicarse la resolución correspondiente en el Boletín Oficial de Cantabria (BOC).
Las capturas, que estarán a cargo de los agentes del Medio Natural, tendrán vigencia de un año, hasta julio de 2026, y se ejecutarán de forma simultánea en todo el territorio autonómico.
El nuevo plan de gestión: más municipios y revisión del baremo de daños
El anuncio se ha realizado este viernes durante la reunión de la Mesa del Lobo, presidida por la consejera de Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación, María Jesús Susinos, quien ha presentado el borrador del nuevo Plan de Gestión de la especie, que mantendrá el límite de extracciones en el 20%.
El nuevo documento contempla una revisión de la zonificación, con la ampliación de la zona 1, donde la convivencia con el lobo es permanente, mediante la incorporación de nueve nuevos municipios. Actualmente son 36 los ayuntamientos incluidos en esta categoría.
Además, se plantea una revisión del baremo de indemnizaciones por daños, ya que el Ejecutivo reconoce que existe un desfase entre las cuantías actuales y el valor real del ganado afectado. La Consejería pretende con estas medidas agilizar la respuesta ante los ataques y tener el nuevo plan aprobado antes de que finalice 2025.
2.500 ataques anuales y 3.200 reses muertas
Según datos aportados por Susinos, desde la entrada del lobo en el LESPRE en 2021, los daños al sector ganadero se han multiplicado, con una media de 2.500 ataques anuales y más de 3.200 reses muertas cada año. Además, los daños indemnizados ya superan los 1,7 millones de euros.
La consejera ha asegurado que el lobo ha colonizado más del 80% del territorio regional, es decir, más de 4.000 kilómetros cuadrados, y que el número de grupos familiares se ha multiplicado por ocho en los últimos 30 años.
Estas cifras, ha señalado, están poniendo "en grave riesgo la viabilidad de muchas explotaciones ganaderas" y dificultando la convivencia entre la fauna salvaje, la ganadería extensiva y el desarrollo del medio rural.
Excepciones en el Parque Nacional de Picos de Europa
En cuanto al Parque Nacional de los Picos de Europa, la consejera ha recordado que tiene su propia normativa de gestión, y cualquier intervención de control deberá seguir los protocolos de la comisión interautonómica que comparten Cantabria, Asturias y Castilla y León.
Ante esta situación, el Gobierno autonómico considera “imprescindible” volver a aplicar el artículo 6.2 del actual Plan de Gestión, que permite el control poblacional del lobo para garantizar el equilibrio entre la conservación de la especie y la protección de la ganadería.
La Mesa del Lobo no se reunía desde 2017, y en esta sesión han participado representantes de las organizaciones profesionales agrarias (OPAS), cooperativas, asociaciones de ganado menor, la Asociación Frisona de Cantabria (AFCA), la Federación de Municipios y entidades conservacionistas como ARCA y Ecologistas en Acción. La Consejería ha propuesto un calendario de reuniones para cerrar el nuevo plan en junio y avanzar hacia su aprobación definitiva antes de que finalice el año.