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El Diario de Cantabria

La Cocina Económica atendió el pasado año a 2.724 personas

La novedad más destacada fue la inauguración del Centro de Día Emaus, para personas con enfermedad mental en situación de exclusión social

Presentación de la memoria de la Cocina Económica. / Cubero
Presentación de la memoria de la Cocina Económica. / Cubero
La Cocina Económica atendió el pasado año a 2.724 personas

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A Cocina Económica atendió a 2.724 personas en 2018, un 9,3 por ciento más que el año anterior, la mitad de ellas mujeres, aunque se redujo el número de familias que acudieron al economato, hasta las 888. Son algunos de los datos de la memoria que ha dado a conocer la directora de la Cocina Económica, Evelina Cantera, en un acto que también ha sido su despedida, antes de dejar el puesto para dirigir el centro de Oviedo mientras al frente del de Santander se queda Jesús Castanedo. Según Cantera, las actividades de la Cocina Económica buscan que quienes entran en sus instalaciones como personas vulnerables puedan salir como personas integradas.

Ese es el objetivo de los proyectos y servicios que ofrece este centro, que en 2018 atendió a 1.360 hombres y 1.364 mujeres, unas cifras que confirman lo que su directora ya había notado, que hay un mayor número de mujeres «en situación de calle o de exclusión social». Aunque cree, al igual que el nuevo director de la entidad, que su mayor presencia se debe también a que se ha normalizado que acudan a servicios como el comedor, le preocupa el aumento del número de mujeres en situación de exclusión, sobre todo latinoamericanas, que necesitan trabajar y no pueden.

Casi la mitad de las personas atendidas el año pasado-, 1.289 - el 47 %- son españoles, de los que 357 son de Santander, cuya pobreza «se ha cronificado». Los inmigrantes provienen de 70 países diferentes. Destacan los procedentes de Latinoamérica, casi la mitad, entre los europeos la nacionalidad mayoritarios es la rumana, seguida por la albanesa, y entre los africanos, la marroquí. El comedor social es la puerta de entrada al resto de los servicios que ofrece el centro de las Hijas de la Caridad para ayudar a los usuarios a integrarse en la sociedad, a través de un proceso individualizado de intervención.

En 2018 se redujo el número de usuarios del comedor, hasta 859, pero no bajó el número de servicios, que casi rozaron los 100.000 (99.436). Esto se debe, ha apuntado Evelina Cantero, a que los usuarios pagan más por el alquiler de sus habitaciones y acuden al comedor también a desayunar y cenar, comidas que antes hacían en sus alojamientos.

El nuevo director de la Cocina Económica ha llamado también la atención sobre las cifras del economato, que indican que las 888 unidades familiares a las que se atendió el año pasado suman 2.065 personas usuarias y 485 son menores de 12 años. Del servicio se alojamiento, que incluye la residencia y pisos de acogida se beneficiaron el año pasado 115 personas. Un total de 63 recibieron formación para el empleo como herramienta para la inserción en los talleres ocupacionales y 372 acudieron al servicio de orientación para el empleo, que consiguió que 62 mujeres y 6 hombres accediesen a un puesto de trabajo.

Servicios de higiene. Además, los servicios de higiene (duchas, peluquería y lavandería) fueron utilizados por 312 personas y se realizaron acompañamientos médicos y supervisión de tratamientos a 52. La novedad más destacada de 2018 fue la inauguración del Centro de Día Emaus, para personas con enfermedad mental en situación de exclusión social, que atendió a 28 usuarios en su medio año de funcionamiento. La Cocina Económica sumó 22 nuevos voluntarios el año pasado, personas con profesiones muy diversas y que, según Cantero, representan la solidaridad de los cántabros y son las redes que comunican al centro con la sociedad.

Y un año más, los ingresos fueron inferiores a los gastos, que representaron 1,4 millones de euros frente algo más de 1 millón de ingresos, dentro de los que destaca la aportación del Instituto Cántabro de Servicios Sociales. El déficit se cubrió con fondos propios y donativos excepcionales. A la presentación de la memoria asistio el concejal de Servicios Sociales, Álvaro Lavín, que también visitó las instalaciones y subrayó que la Cocina Económica es «mucho más que un comedor social». 

El Ayuntamiento aportará este año 25.000 euros a la Cocina Económica, a través de su primer convenio de colaboración con la entidad. En total para este año se han captado recursos por 130.000 euros, incluyendo la aportación del Ayuntamiento.

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