Cantabria activa un nuevo radar de tramo en la A-8
El dispositivo, instalado entre Ontón y Castro Urdiales, registra velocidades medias sobre 6 kilómetros | Las sanciones económicas comenzarán tras el verano
La Dirección General de Tráfico (DGT) ha puesto en marcha un nuevo radar de tramo en Cantabria, ubicado en la Autovía del Cantábrico (A-8), entre Ontón y Castro Urdiales, sobre un viaducto de seis kilómetros de longitud. Aunque el sistema está operativo desde finales de julio, durante las primeras semanas se limitará a emitir avisos informativos a los conductores que superen la velocidad media máxima permitida, fijada en 100 kilómetros por hora.
Este radar forma parte del plan estatal de refuerzo de la seguridad vial y se suma al conjunto de dispositivos que ya controlan el tráfico en esta vía de alta capacidad. La instalación se enmarca en una estrategia que busca mejorar la conducción en tramos con elevada siniestralidad potencial, especialmente tras los meses de mayor volumen de desplazamientos.
Un radar de tramo que calcula velocidad media
A diferencia de los radares fijos convencionales, el nuevo dispositivo mide la velocidad media entre dos puntos, no la instantánea. Este método impide la práctica habitual de frenar bruscamente antes del radar para evitar sanciones y favorece una conducción uniforme y sostenida a lo largo del recorrido.
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Longitud del tramo controlado: 6 kilómetros
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Velocidad máxima permitida: 100 km/h
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Ubicación: Viaducto entre Ontón y Castro Urdiales
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Tipo de dispositivo: Radar de tramo con medición por reconocimiento de matrícula
Fase informativa sin sanciones económicas
Desde su activación, el radar está recogiendo datos y enviando cartas informativas a los conductores que sobrepasan el límite, pero sin imponer sanciones. Esta fase transitoria se mantendrá hasta el otoño, según ha confirmado la Delegación de Tráfico en Cantabria.
La intención de esta medida es doble: por un lado, permitir que los usuarios de la vía se familiaricen con el nuevo sistema; por otro, garantizar que todos los elementos técnicos y jurídicos del radar estén plenamente operativos antes de aplicar el régimen sancionador.
Inicio de sanciones a partir del otoño
Concluido el periodo de prueba, el radar comenzará a emitir multas. Las sanciones por superar la velocidad media oscilarán entre 100 y 600 euros, en función del exceso registrado. Además, las infracciones más graves podrán conllevar la pérdida de hasta 6 puntos del carné de conducir.
La Autovía del Cantábrico, especialmente en su tramo oriental, soporta un importante volumen de tráfico y presenta características estructurales que exigen especial atención: viaductos, curvas cerradas y condiciones meteorológicas adversas. La reducción de la velocidad media se considera una herramienta eficaz para disminuir la siniestralidad en este corredor estratégico del norte peninsular.
Campaña informativa complementaria
La DGT pondrá en marcha en las próximas semanas una campaña informativa oficial, que incluirá:
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Envío de cartas a los titulares de vehículos detectados en el tramo controlado
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Señalización visible y preventiva en ambos sentidos de la A-8
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Difusión a través de medios de comunicación locales
Estas acciones buscan garantizar que todos los conductores estén debidamente informados antes de que entre en vigor el régimen sancionador, en cumplimiento de los principios de seguridad jurídica y prevención vial.
El radar de Ontón–Castro Urdiales se suma a los menos de 200 radares de tramo actualmente operativos en España, de un total de aproximadamente 3.000 sistemas de control de velocidad. Este tipo de tecnología ha demostrado ser particularmente eficaz en la reducción de accidentes graves, especialmente en tramos largos y con elevada peligrosidad estructural.
Con su entrada en funcionamiento, Cantabria refuerza su red de vigilancia, alineándose con las comunidades autónomas que han apostado por modelos de control sostenido frente a la dispersión de radares puntuales.
Los usuarios de la A-8 deben ser conscientes de que, aunque por ahora no se imponen sanciones, los avisos informativos están registrando infracciones reales. Se recomienda ajustar la conducción a las limitaciones legales para evitar futuras penalizaciones.
Asimismo, es previsible que la efectividad del radar sea evaluada tras los primeros meses de aplicación de sanciones, como parte del plan estatal de seguimiento de políticas de tráfico.