Tras el bulo de Julio Iglesias, el Gobierno sanchista le abre expediente
El Gobierno de Pedro Sánchez, en colaboración con eldiario.es, reabre su ofensiva contra Julio Iglesias tras el archivo de la denuncia por agresión sexual. Ahora abre una inspección por supuestas irregularidades en los visados de dos empleadas que llegaron a España con autorización consular y todos los permisos en regla.
Tras archivarse la denuncia por agresión sexual contra Julio Iglesias, el Ejecutivo de Pedro Sánchez activa una nueva ofensiva: una inspección por traer empleadas con visado de turista. El expediente, impulsado por Exteriores y filtrado en exclusiva a eldiario.es, sorprende al entorno del artista, que asegura haber cumplido todos los requisitos legales.
Empleadas con visado legal y contrato en RD
Las trabajadoras procedentes de República Dominicana fueron dadas de alta por Julio Iglesias en su país de origen y viajaron con visado Schengen solicitado al consulado español. La contratación y desplazamiento cumplían con la legalidad vigente, práctica habitual en servicios domésticos internacionales.
Archivada la denuncia por agresión sexual
La denuncia por agresión sexual contra el cantante fue archivada por la Fiscalía de la Audiencia Nacional. Las trabajadoras implicadas en el expediente de visados no tienen relación con dicha causa. Aun así, el Gobierno mantiene activa una campaña sostenida contra el artista.
Eldiario.es y la nueva ofensiva mediática
eldiario.es vuelve a publicar filtraciones sobre Iglesias, ahora cuestionando que tres empleadas entraran a España como turistas para prestar servicio en su residencia de Marbella. Según el entorno del artista, se trata de una práctica legal y notificada con anterioridad al consulado correspondiente.
Julio Iglesias, sin notificación oficial
El cantante aún no ha recibido comunicación oficial sobre la inspección abierta por el Ministerio de Exteriores, que únicamente conoce eldiario.es. Su defensa no ha podido acceder ni a la denuncia archivada por agresión ni al nuevo expediente.
«No nos preocupa en absoluto»
Fuentes del entorno de Julio Iglesias descartan cualquier ilegalidad: «Todo se hizo por la vía diplomática y cumpliendo la ley». La ofensiva del Gobierno se interpreta como una maniobra política y mediática para desviar la atención de la crisis del PSOE y reactivar la polémica contra figuras incómodas.
Un caso similar al de Nacho Cano
La estrategia recuerda a la vivida por Nacho Cano, investigado por traer becarios mexicanos a España para sus espectáculos. Pese a no haber cometido irregularidades laborales, fue perseguido mediática y judicialmente por el entorno del Gobierno.