23.04.2024 |
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ALIMENTACIÓN

El arte del buffet libre: estrategias y secretos

La moderación en el consumo de los huéspedes permite a los hoteles ajustar sus recursos de manera eficiente
Imagen de archivo de un buffet. / EFE
Imagen de archivo de un buffet. / EFE
El arte del buffet libre: estrategias y secretos

El buffet libre es un verdadero manjar para aquellos que buscan disfrutar al máximo de su estancia en un hotel, especialmente durante las vacaciones de verano. Ya sea para el desayuno, almuerzo o cena, optar por el "todo incluido" invita a los huéspedes a deleitarse con una amplia variedad de platos, siempre con la intención de amortizar lo que han pagado.

Este concepto no solo ofrece una experiencia culinaria satisfactoria, sino que también proporciona una oportunidad invaluable para que familias, parejas y amigos se desconecten por completo de su rutina diaria y se concentren únicamente en disfrutar del momento. Además, evita cualquier posible disputa a la hora de decidir dónde comer, eliminando la necesidad de buscar restaurantes fuera del hotel.

Sin embargo, detrás de esta aparente indulgencia gastronómica, se esconde una práctica poco conocida por la mayoría de los comensales. Se trata de una estrategia utilizada por la mayoría de los hoteles para medir la rentabilidad de su oferta gastronómica en el buffet.

Contrario a lo que muchos podrían pensar, los hoteles no pierden dinero con esta opción. De hecho, pueden incluso llegar a ahorrar algo. ¿Cómo lo logran? La clave está en comprender el comportamiento humano y sus hábitos alimenticios.

Después de unos días de exceso en el buffet, los huéspedes tienden a moderar su consumo. Dejan de llenar sus platos en exceso, reducen el consumo de bebidas alcohólicas y optan por alternativas más saludables como el agua. Esta tendencia, observada por expertos en la industria hotelera, permite a los hoteles ajustar su oferta gastronómica según las necesidades y comportamientos de sus clientes.

Rubén Úbric, director corporativo del servicio de restauración de una destacada cadena hotelera, lo explica de manera elocuente: "Es imposible que durante una semana estés poniéndote hasta las cejas de todo. En los primeros días, todos abusamos de la comida y la bebida, pero a partir del tercer día todo se modera".

Esta adaptación inteligente por parte de los hoteles garantiza que tanto el cliente como el establecimiento salgan beneficiados. Los huéspedes pueden disfrutar de una experiencia gastronómica variada y de calidad, mientras que los hoteles pueden gestionar eficazmente sus costos y recursos, creando una situación en la que todos ganan.

El buffet libre va más allá de ser simplemente una opción conveniente para los huéspedes; es también un arte en el que los hoteles emplean estrategias ingeniosas para ofrecer una experiencia gastronómica excepcional y rentable.

El arte del buffet libre: estrategias y secretos
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