Tamara Gorro, rota en redes sociales: "Vuela alto mi bebé”
La expareja formada por Tamara Gorro y Ezequiel Garay ha comunicado la muerte de su mascota. 'Negrito', un perro de once años, falleció repentinamente, dejando una profunda tristeza.
La colaboradora televisiva Tamara Gorro y su expareja, el exfutbolista Ezequiel Garay, han comunicado el fallecimiento de su perro 'Negrito', un pomerania que los acompañó durante más de una década. La noticia fue difundida a través de sus cuentas personales en redes sociales el 21 de mayo de 2025.
Según detalló Gorro en un extenso mensaje acompañado de una fotografía del animal, la pérdida fue repentina y ha causado un profundo impacto en su entorno familiar. “Sin avisar te marchaste. Vuela alto mi bebé”, expresó en el encabezado de su publicación. La influencer recordó el momento en que adoptaron a 'Negrito' en 2014, cuando la pareja residía en Rusia debido al contrato de Garay con el Zenit de San Petersburgo. “Nunca olvidaré cuando te cogimos por primera vez viviendo en Rusia, alegre, juguetón y muy mimoso”, añadió.
Gorro también mencionó la tristeza del resto de la familia por la pérdida. Hizo alusión al dolor compartido por sus hijos y por su otra mascota, 'Chigu', quien también convivía con el perro fallecido. “Nos dejas un vacío muy grande mi querido negrito. Así de repente, tan jovencito… Tu hermanito Chigu está tremendamente triste, tus niños solo lloran y te quieren ver… y yo, yo estoy shock”.
La comunicadora reconoció la dificultad de asumir esta pérdida: “La muerte forma parte de la vida lo sé, pero joder como duele…”. Finalizó su mensaje destacando que el recuerdo de 'Negrito' permanecerá con ellos: “Mi bebé vuela alto, siempre estarás con nosotros. TE AMAMOS NEGRITO”.
Por su parte, Ezequiel Garay también utilizó su perfil en redes para compartir un mensaje de despedida hacia el perro, al que calificó como un miembro más de la familia. En una imagen donde aparece con el animal, escribió: “Llegaste a nuestras vidas en el año 2014 y te vas en el 2025. Gracias por todo el amor que nos diste pequeño”.
La mascota, que acompañó a la familia desde su etapa en Rusia hasta su residencia actual en Valencia, había sido una constante en sus vidas a pesar de la separación de la pareja. Con esta despedida pública, ambos mostraron la relevancia emocional del vínculo que mantenían con su perro, un lazo que traspasó el tiempo, la distancia y los cambios personales.