Sociedad

El Sónar vibra con Nathy Peluso

Nathy Peluso deslumbró en el Sónar 2025 con un show sensual y reivindicativo, fusionando géneros latinos y urbanos mientras desafía los cánones de belleza con su potente disco Grasa.
La cantante Nathy Peluso durante un concierto en el festival Sónar 2025. / Kike Rincón
La cantante Nathy Peluso durante un concierto en el festival Sónar 2025. / Kike Rincón

En la primera jornada del Festival Sónar 2025, Nathy Peluso se proclamó como la gran protagonista con una actuación que desafió los estándares estéticos tradicionales y elevó su disco Grasa como manifiesto de empoderamiento corporal y musical. La artista argentina ofreció un espectáculo completo, donde la fusión de géneros —desde la salsa al trap, pasando por la bachata, el hip hop y el cabaret— se convirtió en vehículo para una reivindicación clara: la sensualidad no está reñida con la gordura.


Empoderamiento, diversidad y talento: el manifiesto de Grasa en vivo

Peluso abrió su concierto con “Corleone”, marcando el tono con salsa y sensualidad, y dejando claro que el control total del escenario era suyo. Con temas como Aprender a amar, Business Woman y Ateo, fue encadenando ritmos latinos, movimientos provocadores y mensajes de empoderamiento que hicieron vibrar a un público entregado.

Durante la interpretación de Envidia, la cantante reflexionó sobre el éxito, la crítica y la inspiración. Su presencia, lejos de amoldarse a cánones tradicionales de belleza, se alzó como declaración artística: “una perra sorprendente, curvilínea y elocuente”, tal como reza su popular verso con Bizarrap.


El cuerpo como revolución: el acto simbólico de las rosas

Uno de los momentos más potentes del show fue cuando lanzó rosas al público tras haberlas pasado por su entrepierna. Un gesto simbólico que materializó el concepto de su disco Grasa, en el que defiende el deseo y la sensualidad desde cuerpos no normativos. Las canciones La mentira, Todo roto y Nasty Girl funcionaron como himnos coreados por un público entregado.

La velada cerró con Buenos Aires y una reinterpretación de Vivir así es morir de amor de Camilo Sesto, demostrando que Peluso no solo domina el escenario, sino también el legado musical latino desde una óptica contemporánea.


Mushkaa, Yerai Cortés y la sombra de la polémica del fondo KKR

Antes del estallido Peluso, el escenario recibió a Mushkaa, hermana de Bad Gyal, con un show que incluyó cumbia, bachata y samba. No faltó su denuncia: “KKR fuera de nuestra cultura. Palestina libre”, en referencia al fondo de inversión vinculado con el Sónar.

El guitarrista Yerai Cortés ofreció una clase magistral de flamenco, acompañado por un coro femenino, fusionando el toque tradicional con una energía moderna y virtuosa.

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