Reacciones a la muerte del Papa Francisco: el mundo despide a un pontífice de los humildes
El fallecimiento del Papa Francisco el lunes 21 de abril de 2025 ha generado una reacción inmediata y unánime en todo el mundo. Líderes políticos, religiosos, organismos internacionales y ciudadanos de todas las creencias han expresado su pesar por la pérdida de un pontífice que, durante doce años de pontificado, marcó profundamente la vida de la Iglesia Católica y de la comunidad internacional. El Papa murió a los 88 años en su residencia del Vaticano, la Casa Santa Marta, tras no superar las complicaciones de una neumonía bilateral, agravadas por su ya delicado estado de salud.
"A las 7:35 horas, el obispo de Roma, Francisco, regresó a la casa del Padre." Con esta solemne frase, el cardenal Kevin Farrell, camarlengo del Vaticano, anunció al mundo el fallecimiento del Papa Francisco, ocurrido en la residencia de Santa Marta, tras una larga convalecencia por una neumonía bilateral.
Con su partida, se cierra un pontificado de doce años que marcó un cambio de paradigma en la historia contemporánea de la Iglesia católica. Francisco fue un pastor global, el primer Papa latinoamericano, el primer jesuita en ocupar el trono de Pedro, y un líder que eligió la cercanía a los pobres y el lenguaje llano frente a los fastos de la institución.
Un pontificado de gestos, no de protocolos
Desde su primer día, Jorge Mario Bergoglio rompió moldes. Eligió el nombre de Francisco, en honor al santo de Asís, renunció al palacio apostólico, a la cruz de oro, al coche oficial. Prefirió vivir en comunidad en la residencia de Santa Marta, y moverse en un Ford Focus. "¡Cómo me gustaría una Iglesia pobre y para los pobres!", dijo, y lo intentó hasta el último día.
Su última aparición pública: un testimonio de fe
Apenas un día antes de morir, el Domingo de Resurrección, apareció visiblemente debilitado en el balcón de la Basílica de San Pedro. Aunque no pudo leer su mensaje, el Papa saludó a la multitud con la mano temblorosa, mientras el texto de la bendición Urbi et Orbi era leído por un arzobispo. Fue su última imagen viva, una estampa de humildad, fragilidad y resistencia.
En un gesto que resume su visión pastoral, Francisco expresó en vida su deseo de no ser enterrado en las grutas vaticanas, como sus predecesores, sino en la Basílica de Santa María la Mayor, junto al ícono mariano Salus Populi Romani, su gran devoción. Fue allí donde encomendó su pontificado tras ser elegido en 2013. Allí será su descanso final, en una capilla lateral sencilla ya dispuesta desde diciembre de 2023.
España, una herida simbólica
Francisco murió sin pisar España. Fue una de las grandes paradojas de su pontificado. A diferencia de Juan Pablo II, que visitó nuestro país cinco veces, o de Benedicto XVI, que lo hizo en tres ocasiones, el Papa argentino nunca puso un pie en la “tierra de María”, como solía llamarla Wojtyla.
El Papa rechazó repetidas invitaciones: para el Año Jubilar Teresiano, para conmemorar la conversión de San Ignacio de Loyola, para visitar Santiago de Compostela, Sevilla o Canarias. En 2019 llegó a decir que "solo vendría cuando haya paz", una frase críptica que abrió una avalancha de interpretaciones sobre el clima político, las tensiones eclesiales o incluso su relación con el pasado de España.
Pese a ello, recibió en audiencia a todas las autoridades españolas, desde los Reyes hasta presidentes autonómicos y miembros del Gobierno. A todos escuchó, pero a ninguno dio fecha para viajar.
Un hombre de frontera
Francisco fue un pontífice de las periferias. Visitó 66 países, muchos de ellos nunca antes tocados por un Papa. Pidió paz en Siria, viajó a Iraq, abrazó a refugiados en Lampedusa, clamó por los migrantes en México, y defendió el medio ambiente desde la Amazonía. En su encíclica Laudato si', habló de la “casa común” antes que muchos líderes globales.
Pero también enfrentó resistencias dentro de la Iglesia. Su decisión de bendecir a parejas homosexuales, de incluir mujeres laicas en altos cargos vaticanos, o de revisar el papel de los divorciados en la comunión generaron tensiones doctrinales. Fue amado y criticado. Escuchado y desafiado. Pero nunca indiferente.
Comienza la sede vacante, el periodo de interregno en el que el colegio cardenalicio prepara el cónclave que elegirá al nuevo Papa. Francisco deja tras de sí un colegio de cardenales en su mayoría afines a su visión pastoral, lo que abre la puerta a un sucesor continuista.
Entre los papables más mencionados: Pietro Parolin, Matteo Zuppi, Luis Antonio Tagle, Fridolin Ambongo y Pierbattista Pizzaballa, patriarca latino de Jerusalén. Todos ellos, figuras que combinan sensibilidad social y experiencia diplomática.
De qué ha muerto el Papa Francisco
Según fuentes oficiales del Vaticano, el Papa no logró recuperarse completamente de los daños causados por una infección polimicrobiana que afectó sus pulmones en febrero de este año. A pesar de haber superado dos episodios de insuficiencia respiratoria aguda y de mostrar signos de recuperación, su estado se complicó de nuevo en las últimas semanas. Su fallecimiento fue confirmado a las 7:35 de la mañana por el cardenal Kevin Farrell, camarlengo de la Santa Sede.
Reacciones
El obispo de Santander, Arturo Ros, ha expresado su "sorpresa, desconcierto y mucha tristeza" ante la muerte del Papa Francisco este lunes, a los 88 años de edad. Ros ha señalado a Europa Press que siente "mucha tristeza" ante el fallecimiento del sumo Pontífice, del que ha dicho que es "el sucesor de Pedro y su figura es esencial en la vida de la Iglesia".
"De la persona del Papa Francisco he recibido muchas gracias en mi vida y ministerio episcopal", ha añadido el obispo santanderino apenas una hora después de que el Vaticano haya anunciado el fallecimiento del argentino Jorge Mario Bergoglio tras 12 años de pontificado.
Pedro Sánchez, presidente del Gobierno de España, escribió en su cuenta oficial: "Lamento el fallecimiento del Papa Francisco. Su compromiso con la paz, la justicia social y los más vulnerables deja un legado profundo. Descanse en paz."
El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, se expresó en términos similares: "Mi sentido pésame a los católicos españoles y de todo el mundo por el fallecimiento de Su Santidad el Papa Francisco. Un hombre de paz y de diálogo entre culturas y religiones."
Alberto Núñez Feijóo, líder del Partido Popular, también compartió unas palabras: "Ha servido al mundo y a la Iglesia desde sus convicciones y pensamiento hasta el último instante. Descanse en paz."
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, manifestó su tristeza: "El Papa Francisco fue un líder moral en tiempos de confusión. Su humildad y amor por los más pobres nos recordaron el verdadero significado del servicio público y espiritual."
Emmanuel Macron, presidente de la República Francesa, escribió: "El Papa Francisco llevó desde Buenos Aires a Roma la alegría y esperanza a los más pobres. Fue una voz firme por la justicia, la ecología y la dignidad humana."
La figura de Francisco ha sido objeto de múltiples valoraciones tras su muerte. Entre los aspectos más mencionados destacan:
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Su defensa constante de los más pobres y excluidos
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Su impulso a la reforma interna de la Curia romana
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Su encíclica ecológica Laudato si’, donde abordó la crisis climática con contundencia
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Su firmeza frente a los escándalos de abusos sexuales dentro de la Iglesia
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Su apuesta por una Iglesia sin clericalismo, más inclusiva y sin fronteras
El mundo despide a un líder religioso que buscó hacer de la Iglesia un hogar para todos, especialmente para quienes más sufren. Su legado espiritual y social permanecerá como uno de los más transformadores de la historia reciente del catolicismo. Aunque su voz se ha apagado, sus palabras y sus gestos seguirán resonando en quienes buscan una fe sencilla, comprometida y profundamente humana.

