Lo que no viste de la fiesta del Festival de Málaga
La exclusiva fiesta posterior a la inauguración del Festival de Cine de Málaga reunió a estrellas, influencers y diseñadores en el histórico Castillo de Santa Catalina, con moda y lujo deslumbrantes.
A una hora indeterminada de la noche del sábado 15 de marzo, el Castillo de Santa Catalina, una joya arquitectónica de influencias renacentistas árabes reconvertida en hotel de cinco estrellas, se convirtió en el epicentro del glamour. La residencia, declarada Bien de Interés Cultural por la Junta de Andalucía, albergó la exclusiva fiesta posterior a la ceremonia inaugural del Festival de Cine de Málaga.
Invitados de lujo y realeza influencer
El evento, organizado por Orson Salazar y Paz Vega, reunió a un selecto grupo de celebridades. Entre los asistentes destacaron las actrices Paula Echevarría, Mina El Hammani y Macarena Gómez, así como el diseñador Palomo Spain. También se dieron cita el exfutbolista Jaime Astrain y reconocidos creadores de contenido como Luc Loren, Dulceida, Meri Lozano, Vital Villarrubia Ahern y Alexandra Federica.
Moda y exclusividad en cada detalle
El lujo no solo estuvo presente en el enclave histórico, sino también en los espectaculares looks de los asistentes. Muchos optaron por cambiar los atuendos que lucieron en la alfombra roja del Teatro Cervantes por estilismos más cómodos pero igualmente impactantes.
Uno de los cambios más comentados fue el de Dulceida, quien sustituyó su diseño de archivo de Maison Rabih Kayrouz por un icónico minivestido multicolor de lentejuelas de Alexander Vauthier, el mismo que Kendall Jenner llevó en la Semana de la Moda de París en 2017. Su estilismo estuvo a cargo de David Rivas, también responsable de la imagen de Victoria Federica.
Un enclave histórico para una noche inolvidable
Ubicada en el Distrito Este de Málaga, la fortaleza original de Santa Catalina fue construida en 1625 como defensa de La Caleta. En 1929, Manuel Loring ordenó la construcción del palacio que hoy conocemos, una obra de los arquitectos franceses Lahalle y Levard.
La noche del 15 de marzo, este emblema de la ciudad se transformó en el escenario de una velada inolvidable, donde el glamour, la exclusividad y la magia del cine fueron los verdaderos protagonistas.