Gastronomía

En estos 3 restaurantes comes como un rey en Cantabria por menos de 20 euros

Un plato del restaurante, La Coteruca. / A.E

En Cantabria aún existen lugares donde la buena comida, el trato familiar y los sabores de siempre van de la mano… y lo mejor: sin dejar temblando tu cartera. Descubre estos tres restaurantes donde se come de verdad

Cantabria está llena de rincones donde la tradición y el sabor se dan la mano para ofrecer experiencias culinarias auténticas, honestas y, lo mejor de todo, asequibles. Hoy te llevamos por tres restaurantes con alma, donde los productos de la tierra brillan, el trato es familiar y el precio no duele al bolsillo. Una selección perfecta para disfrutar en pareja, con amigos o en familia.

1. La Venta de Abajo (San Vicente de la Barquera)

Un clásico con vistas y cocina de culto. En esta casa de comidas junto al mar, la tradición se palpa en cada plato. El verdadero reclamo de este restaurante son sus huevos encapotados, una elaboración que roza la perfección: bechamel suave con un toque de jamón que envuelve un huevo frito de yema líquida, todo ello empanado y frito. Un bocado de peregrinación.

Las rabas se llevan también una mención especial, crujientes, sabrosas y sin exceso de grasa, y su merluza rebozada demuestra oficio y respeto por el producto. En invierno, nada mejor que un buen cocido montañés, contundente y reconfortante.

Los postres caseros (aunque algo dulzones para algunos) son una forma ideal de cerrar el menú, que ronda los 20€ tanto entre semana como en fines de semana. Además, su terraza interior con vistas lo convierte en un sitio perfecto para sobremesas largas y tranquilas.

2. El Tronky (Pedreña)

Asador marinero con historia y vistas a la Bahía. En Pedreña, con el mar como protagonista, El Tronky es una dirección segura para disfrutar de una cocina sin florituras, pero ejecutada con saber hacer y alma marinera.

En temporada, las sardinas a la brasa son imprescindibles, y el bonito poco hecho, una joya que cocinan con maestría. También destacan el jargo, el machote y unas anchoas elegantes que dan comienzo a un festín con sabor a Cantábrico. La comanda puede incluir un generoso chorizo criollo o unas clásicas rabas de buen nivel.

¿El mejor sitio para comer? Su terraza con vistas a la bahía de Santander, un lujo que eleva la experiencia. Imprescindible reservar, especialmente en los meses de verano.

3. La Coteruca (Gandarilla)

La casa de comidas donde las legumbres son religión. En este encantador rincón de San Vicente de la Barquera, los platos de cuchara son la gran estrella. Aquí el tiempo parece detenerse entre pucheros, fogones y tradición.

Su cocido montañés es de los que reconcilian con el invierno, al igual que las alubias rojas o blancas, servidas como parte de un menú del día por 20€. Los segundos suelen incluir clásicos como albóndigas caseras, carne guisada y un buen bacalao con tomate.

La sorpresa llega con su carne de vaca Tudanca de ganadería propia, que ofrecen en una carta breve, honesta y a precios irresistibles (una chuleta por 18€, por ejemplo). Ideal para ir con niños y disfrutar en su terraza rústica y agradable. Eso sí, aquí también la reserva es obligatoria: los parroquianos del lugar no fallan.

Comer bien sin gastar mucho en Cantabria es posible

Estos tres restaurantes demuestran que en Cantabria aún existen lugares donde la tradición culinaria no está reñida con el precio. Platos sabrosos, entornos con encanto y el trato de toda la vida te esperan en La Venta de Abajo, El Tronky y La Coteruca. No olvides reservar… y prepárate para ser feliz entre cucharas, brasas y paisajes únicos.