El padre Apeles reaparece en el Vaticano con atuendo de monseñor
El sacerdote español conocido como el padre Apeles ha reaparecido públicamente en la plaza de San Pedro del Vaticano vestido con la indumentaria característica de un monseñor. El título de monseñor es un reconocimiento honorífico que puede ser otorgado por el Papa a ciertos miembros del clero dentro de la Casa Pontificia, aunque en este caso no ha sido confirmado si el religioso ostenta oficialmente dicha distinción.
El padre Apeles, figura mediática en España durante la década de los años noventa gracias a su participación en programas como Crónicas Marcianas o Moros y Cristianos, decidió hace años alejarse de la televisión para centrarse en la vida eclesiástica. Actualmente reside en Roma, donde asegura vivir una existencia “tranquila” y afirma ser “muy feliz”.
Su presencia en el Vaticano coincide con el fallecimiento del Papa Francisco, ocurrido el pasado lunes, un hecho que ha generado una gran movilización de fieles hacia la Basílica de San Pedro. En declaraciones a ABC, Apeles ha expresado su consternación por la muerte del Pontífice. “Yo era muy pesimista cuando entró en el Gemelli. Luego tuvimos esta ilusión de que se recuperaba y, de pronto, esta sorpresa”, afirmó.
Sobre el ambiente en torno a las exequias del Papa, el sacerdote ha señalado que, a su juicio, los fieles están asumiendo el fallecimiento “con mucha normalidad”. Comparó este hecho con el luto vivido tras la muerte de Juan Pablo II, señalando que en aquella ocasión “había mucha tristeza, mucha gente llorando”, mientras que ahora “yo creo que era algo esperado”.
En relación al próximo cónclave que elegirá al nuevo sucesor de Pedro, el padre Apeles ha manifestado su preferencia por Peter Erdo, arzobispo de Budapest y antiguo profesor suyo. Ha destacado su perfil como canonista y su capacidad organizativa: “Es canonista, un jurista. Creo que es un buen organizador. Siempre se habla de la curia, de cómo funciona. Creo que hace falta alguien que conozca el oficio. Sería un buen candidato”.
También ha opinado sobre otro de los posibles candidatos, el cardenal Pierbattista Pizzaballa, patriarca latino de Jerusalén. Aunque reconoció que su perfil “gustaría mucho a distintos sectores”, cuestionó su edad como un posible inconveniente. “Francisco era mayor cuando lo eligieron, y el Pontificado duró 12 años. Si eliges a alguien de menos de 60, ya no es un padre santo, sino un padre eterno, porque puede aguantar 30”, ha indicado, apuntando a la conveniencia de elegir a alguien “con un poco más de edad”.
Asimismo, ha comentado la representación de España en el funeral del Sumo Pontífice, que se celebrará el próximo sábado, cuestionando la ausencia del presidente del Gobierno. “Vienen los reyes y por no duplicar... Cada país manda una delegación distinta. Pedro Sánchez siempre se ha dicho muy favorable a este Papa. No entiendo que no haya querido venir personalmente”, declaró.
A pesar de su progresivo alejamiento de los focos mediáticos tras la decadencia de los programas que le dieron notoriedad, el padre Apeles no ha desaparecido completamente de la escena pública. En ocasiones anteriores ha confesado sus problemas personales, incluidos el alcohol y el consumo de pastillas, en espacios televisivos como Sálvame Deluxe, y ha seguido manteniendo cierta presencia pública.
En los últimos años, su actividad ha sido diversa. Ha figurado como capitán reservista voluntario vinculado a la Subdelegación de Defensa en Tenerife, ha realizado incursiones en la música y mantiene un perfil en LinkedIn donde enumera ocupaciones como detective privado, traductor jurado y periodista. Además, en otras plataformas aparece como investigador del archivo de Historia de la Iglesia en Roma.