MULTAS EN ESPAÑA

¿Te negaste a una encuesta del INE? Podrías estar a punto de recibir una multa de hasta 30.000 €

Una simple llamada o carta del Instituto Nacional de Estadística podría costarte cientos —o incluso miles— de euros si decides ignorarla
Una chica con un teléfono en en el oído. / A.P.
Una chica con un teléfono en en el oído. / A.P.

Participar en una encuesta del INE no es opcional. Aunque muchos ciudadanos lo desconocen o lo ignoran, negarse a colaborar con una encuesta oficial del Instituto Nacional de Estadística (INE) puede acarrear una multa. Y no son casos aislados: cada año se imponen unas 17.000 sanciones, por motivos que van desde la falta de respuesta, la entrega de datos erróneos hasta retrasos injustificados.

Desde 2015, el INE ha registrado nada menos que 166.928 multas, según datos obtenidos a través del Portal de Transparencia. Estas sanciones han generado una recaudación total de 24,7 millones de euros, lo que supone una media de 2,5 millones anuales. La normativa que lo permite es la Ley 12/1989 de la Función Estadística Pública, que considera obligatoria la colaboración con el INE para elaborar sus estadísticas.

¿Por qué se multa?

Cuando el INE contacta a una persona para participar en una de sus encuestas —ya sea sobre empleo, salud, vivienda, población activa o consumo— esta está legalmente obligada a responder, aportar información veraz y cumplir con los plazos. Las sanciones se aplican si el ciudadano no responde, lo hace fuera de plazo, o entrega datos incorrectos o incompletos sin justificación.

Las multas pueden ser de tres tipos:

  • Leves: entre 60 y 300 euros, aplicadas por errores menores o retrasos puntuales.

  • Graves: entre 300 y 2.999 euros, cuando hay reiteración o perjuicio claro para la administración.

  • Muy graves: entre 3.000 y 30.000 euros, por reincidencia, uso indebido de datos o negativa sistemática sin motivo justificado. En los últimos diez años, no se ha registrado ninguna infracción muy grave, aunque la ley las contempla.

Subidas y bajadas en una década

La evolución de las sanciones ha sido irregular. En 2015, el INE recaudó 1,68 millones de euros, pero el pico más alto se dio en 2019, con casi 3,9 millones ingresados por este concepto. En contraste, 2024 fue el año con menos multas registradas, solo 12.711, posiblemente por una menor actividad estadística o mejoras en la colaboración ciudadana.

El año 2020 —marcado por la pandemia— también vio una caída significativa en las sanciones, con 14.550 infracciones, frente a las más de 20.000 de 2019. Aun así, las cifras volvieron a estabilizarse en los años siguientes.

¿Puedo negarme a participar?

Legalmente, no. Aunque algunas personas creen que pueden ignorar una llamada o carta del INE, lo cierto es que la ley obliga a colaborar. Esto se debe a que la información recopilada sirve para elaborar estadísticas oficiales, como la EPA (Encuesta de Población Activa), el IPC (Índice de Precios al Consumo) o los censos nacionales. Sin esos datos, el Estado no podría gestionar servicios públicos ni diseñar políticas sociales y económicas.

Por ejemplo, si un número significativo de hogares no responde a la encuesta de renta o vivienda, el resultado se ve distorsionado, y con ello también las decisiones políticas basadas en esas cifras. De ahí que el incumplimiento pueda ser sancionado como infracción administrativa.

¿Cómo saber si es una encuesta real?

El INE notifica con antelación a los ciudadanos seleccionados, y nunca pide datos bancarios ni privados fuera del ámbito estadístico. La participación puede realizarse por teléfono, internet o presencialmente. Si tienes dudas, el propio sitio web del INE permite verificar la autenticidad de la encuesta o del encuestador.

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