El momento más duro de Jesús Calleja en televisión: “Me he roto”
Jesús Calleja ha regresado a Telecinco con el esperado estreno de su nuevo programa, Volando voy, volando vengo, un formato que fusiona aventura, emoción y compromiso social. El primer episodio, emitido este jueves en prime time, se centra en la tragedia de la DANA que afectó gravemente a Sot de Chera, un pequeño municipio de la Comunidad Valenciana.
Durante el rodaje, Calleja vivió uno de los momentos más intensos de su carrera televisiva, tal como confesó en una entrevista a Carlos Franganillo: “Ha habido un momento en el que no he podido seguir hablando. Me he roto”.
Un vuelo entre emociones y catástrofe
A bordo de un helicóptero —una de las principales novedades del formato—, Jesús Calleja sobrevoló la zona devastada junto a Franganillo. La conversación entre ambos se desarrolló en pleno vuelo, lo que propició una charla íntima y sincera.
“Cuando alguien sube aquí, la entrevista cambia. Hay una especie de magia. La gente se abre de otra manera”, explicó el presentador.
La emoción desbordó a Calleja durante el episodio. El impacto de lo vivido en Sot de Chera le llevó al límite: “He visto cosas muy duras. No he podido continuar. Ha sido emocionalmente brutal”, afirmó.
Un programa con propósito: televisión que transforma
Lejos de ser solo un espacio de entretenimiento, Volando voy, volando vengo nace con un propósito claro: dejar huella en la audiencia y visibilizar realidades silenciadas.
“Queremos una televisión que construya, que emocione y que transforme”, señala Calleja.
Los dos primeros capítulos están dedicados íntegramente a la DANA en la Comunidad Valenciana, con el objetivo de rendir homenaje a quienes aún sufren sus consecuencias.
Calleja, más allá de la Tierra: una perspectiva cósmica
En su charla con Franganillo, Calleja también habló de su experiencia como astronauta y de cómo ese viaje le cambió la vida:
“Desde el espacio, todo se ve diferente. Ese efecto perspectiva me hizo más feliz. He sentido que esto es demasiado perfecto para que no haya algo más”, reflexionó.
Además, compartió una visión trascendental sobre la vida y la muerte: “Los átomos no se destruyen. Desde ese punto de vista, no morimos del todo”.
El espíritu de aventura con un nuevo enfoque humano
El programa mantiene la esencia de los anteriores proyectos de Calleja, con un marcado sello de aventura y cercanía. Sin embargo, esta nueva etapa se centra en historias humanas con un enfoque emocional más profundo.
“Vamos a lugares recónditos, hablamos con personas que nunca han volado ni salido de su comarca. Queremos cambiar, aunque sea un poco, su día a día. Solo por eso ya vale la pena”, concluyó Calleja.