Estilo de vida

La mansión de Sean Connery en Niza busca nuevo propietario

Bond Villa fue la residencia de Sean Connery y su esposa Micheline Roquebrune durante veinte años. / EP
La villa de Sean Connery en la Costa Azul, escenario de una película de James Bond, ha salido a la venta por 23,5 millones. Fue su residencia con Micheline Roquebrune durante 20 años.

La propiedad que durante dos décadas fue el hogar del actor escocés Sean Connery en la Costa Azul ha salido al mercado por un precio de 23,5 millones de euros. Conocida oficialmente como Villa Roc Fleuri, esta residencia está situada en la colina de Mont Boron, en la ciudad francesa de Niza, y es popularmente apodada Bond Villa por su estrecha vinculación con el personaje cinematográfico James Bond, al que Connery dio vida en diversas ocasiones.

La villa fue escenario de algunas escenas de la película Nunca digas nunca jamás, una de las últimas entregas en las que Connery encarnó al espía británico. Esta conexión ha convertido a la propiedad en un icono, al vincularse tanto a la trayectoria personal del actor como a una de las franquicias más emblemáticas del cine de acción.

Durante su vida, Sean Connery compartió esta residencia con su esposa, la pintora Micheline Roquebrune. La pareja se conoció a principios de los años 70 y permaneció unida hasta la muerte del actor en 2020. Bond Villa fue su primera vivienda como matrimonio, y se encuentra ubicada en una finca de 5.000 metros cuadrados que se eleva sobre los acantilados, con vistas al puerto de Niza y al cabo de Antibes.

La casa principal cuenta con 1.100 metros cuadrados distribuidos en cinco niveles, aprovechando de forma notable las zonas exteriores mediante terrazas escalonadas y áreas ajardinadas. Entre sus instalaciones se incluyen cinco dormitorios con vistas al mar, un apartamento para invitados, una segunda villa independiente, una piscina interior con zona de juegos anexa y un gimnasio completamente equipado. Estas últimas incorporaciones forman parte de una reforma integral que tuvo lugar en 2016, modernizando algunas de las instalaciones sin alterar la esencia arquitectónica original del edificio.

Construida en la década de 1930, la villa conserva elementos estilísticos de la época, destacando en su diseño exterior los ornamentos de estilo art déco y en su interior los acabados artesanales. A pesar de las reformas, la propiedad mantiene un equilibrio entre el lujo contemporáneo y el encanto clásico, con estancias decoradas que reflejan el carácter de principios del siglo XX.

La propiedad representa un testimonio no sólo del estilo de vida de una figura cinematográfica como Connery, sino también de una época del cine que marcó el paso de la Edad de Oro de Hollywood al llamado Nuevo Hollywood. Este cambio de paradigma, acompañado por el auge de géneros como la ciencia ficción y el cine de acción, encontró en la saga de James Bond uno de sus mayores exponentes. Y en Bond Villa, uno de sus escenarios más reconocibles.

La consultora inmobiliaria Savills se encarga actualmente de su venta. La singularidad de la propiedad radica tanto en sus valores arquitectónicos y paisajísticos como en su relevancia histórica y cultural. Una villa que se convirtió en residencia privada, plató de rodaje y símbolo de una época, hoy puede ser adquirida por aquellos dispuestos a invertir en una joya patrimonial a orillas del Mediterráneo.