Denuncia en televisión

La madre de Mónica Pont denuncia su abandono

La actriz Mónica Pont. / EP

La relación entre la actriz Mónica Pont y su familia atraviesa un nuevo episodio de tensión. En esta ocasión, ha sido su madre, Teresa Pont, quien ha decidido intervenir en el programa televisivo ‘Y ahora Sonsoles’, para exponer públicamente la situación de distanciamiento que vive con su hija. Teresa, visiblemente emocionada, ha manifestado sentirse abandonada por la actriz, denunciando la inexistencia de vínculo actual entre ambas.

“Estoy muy triste y muy preocupada. Tengo que hablar contigo, Mónica. No puedes actuar de esta manera. Estoy muy enferma, Mónica, y tú me has dejado de lado”, ha declarado Teresa en su intervención, marcada por el llanto. Según relató, esta ausencia de contacto no ha sido circunstancial, sino fruto de una decisión de la propia actriz.

La exposición pública de este conflicto familiar se produce apenas unas semanas después de que Armando Sánchez, padre de Mónica Pont, ofreciera también sus declaraciones en el mismo espacio televisivo. En aquella ocasión, Sánchez aseguró que su hija le había bloqueado, motivo por el cual no mantenían ninguna comunicación. De este modo, los padres de la actriz han coincidido en trasladar al público su percepción de haber sido apartados de la vida de su hija.

Durante su intervención, Teresa Pont subrayó la gravedad de su situación personal y lanzó un llamamiento a Mónica, instándole a retomar el contacto y a prestarle el apoyo necesario. “Necesitamos tu ayuda. No puedes negarte, eres hija mía, te he llevado en las entrañas. Te he cuidado, te he querido y te quiero”, expresó Teresa, quien actualmente reside en un centro geriátrico y afirma no recibir ningún tipo de ayuda de su hija.

La madre de la actriz explicó que hacía cuatro meses que no se veían en persona. Según sus palabras, Mónica no ha acudido a la residencia donde ella vive, a pesar de tener libre acceso: “Hace cuatro meses que no estamos juntas. No has venido aquí a la residencia, tú puedes entrar, no te van a cortar el paso”. La última comunicación directa entre ambas se habría producido el Día de la Madre, fecha en la que la actriz envió un mensaje de voz felicitando a su madre y expresándole su afecto. “Me hizo mucha ilusión, porque yo estaba bloqueada”, rememoró Teresa, que lamentó la escasez de gestos por parte de su hija.

Uno de los principales puntos de fricción parece ser el aspecto económico. Teresa cuestionó que su hija no le brindara ayuda financiera a pesar de disponer, según ella, de recursos suficientes para hacerlo. La madre de la actriz formuló una petición explícita: “Mónica, aunque seas famosa, déjalo estar en un lado. La vida pasa muy deprisa y yo me puedo ir de este mundo y tú lo vas a lamentar, pero ya no podrás hacer nada. Te lo pido de rodillas, ayúdanos, Mónica”, manifestó, visiblemente afectada.

Este llamamiento público tuvo una consecuencia inmediata. Apenas 24 horas después de la emisión del programa, Mónica Pont visitó a su madre en la residencia. Sin embargo, el esperado reencuentro no se desarrolló como ambas partes esperaban. Así lo relató la periodista Beatriz Cortázar, quien actúa como portavoz de la actriz en el programa: “El encuentro fue horrible, ella está destrozada”, aseguró Cortázar, reflejando la decepción de Mónica tras la visita.

Según la versión ofrecida por la periodista, durante ese encuentro, Teresa exigió a su hija que asumiera el coste total de la residencia. “Su madre le exigía que pagara todos los gastos de la residencia, dice que solo quieren dinero”, explicó Cortázar. Esta situación ha generado un profundo malestar en Mónica Pont, quien considera que la responsabilidad económica debe ser compartida entre todos los miembros de la familia, y no recaer únicamente sobre ella. De hecho, la actriz ha expresado su disconformidad con la actitud de su entorno, ya que entiende que su hermana, Eva Pont, también debería contribuir a cubrir los gastos: “Quieren que lo pague todo ella y Mónica cree que se están aprovechando”, detalló la periodista.

Este nuevo episodio se suma a la reciente exposición mediática de la actriz, marcada por el conflicto con su padre y la ruptura sentimental con Javier Moro, otro asunto que ha ocupado titulares en las últimas semanas.

En medio de estas circunstancias, Mónica Pont ha defendido su postura de manera contundente en otras intervenciones, afirmando: “Soy como un corcho, por más que me quieran hundir salgo a flote”, en referencia a las críticas y presiones externas que ha venido recibiendo.

Por otro lado, la propia actriz ha revelado que su alejamiento de España durante un largo periodo se debió a dificultades personales: “Lo pasé muy mal”, confesó, sin ofrecer más detalles al respecto.

El conflicto familiar, hasta ahora mantenido en la esfera privada, ha adquirido así una dimensión pública, evidenciando la fractura existente entre la actriz y sus progenitores. La exposición de este caso en medios de comunicación ha reavivado el debate sobre los límites de la vida privada de los personajes públicos y las responsabilidades familiares asociadas a la fama y el éxito económico.