Luis Zahera: “José Luis Moreno es un pedazo de psicópata”
El acento gallego fue un obstáculo para él durante años, pero Luis Zahera hoy se enorgullece de representar una industria que empieza a abrirse a la diversidad. En Col·lapse, repasa los cambios —y las miserias— del audiovisual español con la franqueza que lo define
Luis Zahera no se muerde la lengua. El actor gallego, uno de los intérpretes más reconocidos y respetados del cine y la televisión en España, ha sido el protagonista de una entrevista en el programa Col·lapse, emitido en TV3, donde dejó claro que su sinceridad sigue intacta. Aprovechando la promoción de su nueva película, Tierra de nadie, Zahera se abrió con el presentador Ricard Ustrell para hablar sobre su trayectoria, la evolución de la industria y algunas de las figuras más polémicas con las que ha coincidido en su carrera.
Uno de los temas principales de la charla fue su marcado acento gallego, algo que, según él, le supuso un obstáculo durante muchos años. “En su momento no trabajaba porque había esta cosa en España de que los actores teníamos que sonar neutros. El acento gallego no tenía espacio”, confesó. Incluso reconoció que no tiene facilidad para imitar otros acentos y que eso también le cerró puertas. “Antes solo funcionaban dos acentos: el andaluz y el neutro. Si eras vasco, catalán o gallego, lo tenías más complicado”, explicó, dejando entrever una discriminación implícita dentro del sector audiovisual.
Sin embargo, Zahera también apuntó que esta tendencia está cambiando, y que hoy día se valoran los acentos diversos y la autenticidad. “Por suerte, ahora hay sangre nueva, hay 17 acentos distintos y todos tienen su lugar. Esto no pasaba antes”, celebró.
El tono de la entrevista se volvió más ácido y directo cuando Ustrell le preguntó si había muchos “imbéciles” en los rodajes. La respuesta de Zahera fue tan espontánea como demoledora: “Creo que antes había más. Que Dios lo tenga en su gloria, pero Arturo Fernández era complicado. No porque no fuera profesional, sino porque generaba una energía rara, una nube negra. No se dejaba maquillar, él mismo se arreglaba frente al espejo. Había una especie de distancia que hacía que todo resultara incómodo”.
Pero la declaración más rotunda llegó cuando el actor mencionó al productor José Luis Moreno. Sin rodeos, lo calificó como “un pedazo de psicópata”. Zahera criticó abiertamente su forma de comportarse en los rodajes y su incapacidad para entender el trabajo en equipo: “Somos todos iguales, hacemos la película entre todos, y este tipo de actitudes lo único que hacen es entorpecer el trabajo”.
Pese a todo, el actor se mostró optimista con el futuro del sector. Reconoció que los tiempos han cambiado y que ahora se valora más la profesionalidad, la humildad y el respeto entre compañeros. “Antes se mantenían ciertas glorias a pesar de sus actitudes. Ahora eso ya no se tolera. La industria ha madurado. Un brasas ya no aguanta mucho tiempo en un rodaje. Si no sabes trabajar en equipo, caes por tu propio peso”, concluyó, dejando claro que el respeto es hoy un valor más firme en los sets de rodaje.
Luis Zahera, con su estilo directo y su personalidad sin filtros, no solo hizo promoción de su última película, sino que ofreció una radiografía clara y sin adornos de una industria que ha ido evolucionando, aunque —como él mismo dejó ver— aún quedan cicatrices del pasado.