Sociedad

Lola Flores, 30 años sin la 'Faraona': la mujer que conquistó a España

Lola Flores en una foto de archivo. / EP
A 30 años de su muerte, Lola Flores sigue viva en la memoria. Artista irrepetible, madre devota y leyenda del escenario, marcó la historia cultural de España con arte, pasión y verdad.

Lola Flores, la inolvidable 'Faraona', sigue viva en el recuerdo colectivo de España y el mundo hispano. Este 16 de mayo se cumplen 30 años desde que la artista andaluza falleció en Madrid, dejando tras de sí un legado inabarcable de arte, carisma y autenticidad.

Aunque se dijo que “ni cantaba ni bailaba, pero no se la podía dejar de mirar”, su magnetismo escénico la convirtió en una figura esencial de la cultura española del siglo XX.

La leyenda detrás de una cita mal atribuida

Durante años, una crítica atribuida erróneamente al New York Times definió su esencia artística con la ya mítica frase. Sin embargo, según explicó su hija Lolita Flores en el documental Lola, fue una observación personal en Nueva York que su madre creyó proveniente del prestigioso diario.

Pese al equívoco, esa cita se convirtió en símbolo del impacto que causaba Lola Flores en quienes presenciaban su arte. Un arte que desbordaba técnica, emoción y una presencia escénica que desafiaba las reglas.

Un adiós multitudinario en Madrid

Lola Flores murió el 16 de mayo de 1995 en Madrid, cumpliendo su deseo de no fallecer ni en Sevilla ni en Jerez “porque habría disturbios callejeros”. También expresó que no quería que le echaran tierra encima, sino que se la velara con dignidad.

Más de cien mil personas pasaron por su capilla ardiente en el Centro Cultural de la Villa, en la Plaza de Colón. El país entero la lloró como lo que fue: una leyenda nacional.

De Jerez al mundo: el nacimiento de la Faraona

Desde su debut como ‘Imperio de Jerez’ hasta su consolidación como ‘La Faraona’, Lola Flores construyó una carrera internacional que la llevó a recorrer América Latina en exigentes giras. “Veinte horas de trayecto, pero merecía la pena”, reconocía.

En 1957, se casó con el también artista Antonio González, ‘El Pescaílla’, con quien formó una de las parejas más influyentes del panorama cultural español. De su unión nacieron tres hijos: Lolita, Rosario y Antonio, pilares de una saga artística que aún perdura.