El caso que podría destruirlo todo: ¿Qué pasa con la familia de Juana Rivas?
La acusación asegura que Arcuri sometió a los niños a violencia física, insultos, vejaciones y amenazas de manera habitual. Como resultado, la Fiscalía italiana ha solicitado que se le retire la patria potestad de su hijo menor y ha pedido una pena de siete años de prisión.
La defensa de Rivas ha expresado su profunda preocupación por la situación del hijo menor, Daniel, quien sigue viviendo con su padre en Carloforte a pesar de las investigaciones abiertas en su contra. Mientras tanto, el hijo mayor de Rivas, Gabriel (quien ya tiene 18 años), ha solicitado a la Fiscalía de Cagliari que su hermano regrese con su madre, asegurando que el niño está en peligro viviendo con Arcuri. Gabriel ha denunciado públicamente la falta de control de su padre sobre su ira y ha alertado de los riesgos que enfrenta su hermano.
En respuesta, el abogado de Francesco Arcuri ha negado las acusaciones, asegurando que su cliente no ha recibido notificación alguna sobre una posible imputación y que las denuncias previas fueron archivadas. Además, su equipo legal sostiene que no existen pruebas que respalden las acusaciones de maltrato, ya que los menores han sido seguidos por profesionales y servicios sociales durante el proceso.
El caso, que ha generado gran atención, se complica aún más por el retraso en el proceso judicial, con la Fiscalía de Cagliari señalando que la causa ha sido tratada con excesiva demora. Juana Rivas ha exigido la adopción inmediata de medidas para proteger a su hijo menor, a lo que ha añadido la difusión de un vídeo en el que Gabriel pide ayuda para su hermano.
Este desarrollo judicial es parte de un largo proceso que comenzó en 2017, cuando Juana Rivas fue condenada por sustracción de menores tras esconderse con sus hijos para evitar que fueran entregados a su padre. Sin embargo, en 2022, el Tribunal Supremo español concedió un indulto parcial a Rivas, rebajando su condena a 180 días de trabajos en beneficio de la comunidad y un curso de parentalidad positiva. La situación sigue siendo muy tensa, con implicaciones tanto legales como familiares.