Iñaki Urdangarin y Ainhoa Armentia acompañan de nuevo a Pablo en la Liga Asoba
Pablo Urdangarin volvió a ser protagonista en el Palacio de los Deportes de León, donde el Granollers logró una victoria clave ante el Abanca Ademar. Desde la grada, su padre, Iñaki Urdangarin, y la pareja de este, Ainhoa Armentia, no dudaron en acompañarle y mostrarle su respaldo. Lo que hace un año era una anécdota deportiva se ha convertido en una costumbre: cada vez que el joven salta a la pista, los focos también se dirigen hacia la grada.
El partido de Pablo, clave en la clasificación
El Granollers, donde Pablo milita desde hace dos temporadas, se impuso al conjunto leonés en un encuentro vibrante. El joven jugador firmó cinco goles, consolidando a su equipo en la tercera posición de la Liga Asobal, compartiendo puntos con potencias como el Barça, el Bidasoa Irún o el Torrelavega. Una actuación que confirma su progresión en el balonmano de élite.
Una imagen de complicidad familiar
Más allá del marcador, la atención se centró en la complicidad entre Iñaki y Ainhoa en la grada. Ambos siguieron atentos la actuación de Pablo, celebrando cada gol con entusiasmo. Estas imágenes refuerzan la idea de que la relación entre la pareja y el hijo de la infanta Cristina atraviesa un momento de cercanía y normalidad.
El precedente de hace un año
No era la primera vez que compartían espacio en León. Hace un año, en ese mismo pabellón, Pablo presentó públicamente a Ainhoa tras la mediática separación de sus padres. Desde entonces, poco a poco, sus hermanos también han tenido ocasión de conocerla.
Una relación consolidada en torno al deporte
Aunque en su momento se habló de distancias y tensiones, la realidad actual muestra lo contrario. Ni Iñaki ni Ainhoa parecen escatimar esfuerzos en recorrer los casi 300 kilómetros que separan Vitoria de León para estar cerca de Pablo. El deporte, en este caso, se ha convertido en un vínculo que consolida la relación y proyecta una imagen de apoyo constante.