El gesto familiar de Elena y Cristina que sostiene a la reina Sofía
Las infantas Elena y Cristina han asumido un papel relevante en la vida privada de la Familia Real española. Ante la delicada situación de salud de la princesa Irene de Grecia, hermana menor de la reina Sofía, ambas se han convertido en el principal sostén de la organización cotidiana en las dependencias privadas del Palacio de la Zarzuela.
Actualmente, en el recinto real residen únicamente Sofía y su hermana Irene, que recibe cuidados médicos permanentes. La enfermedad neurodegenerativa que padece la princesa ha motivado la presencia continua de su familia, que se ha volcado en acompañarla y garantizar su bienestar.
El compromiso personal de las infantas
Más allá de la asistencia profesional, son Elena y Cristina quienes coordinan el dispositivo de atención y apoyo a su tía. Según reveló la periodista Pilar Eyre, “Sofía está realizando una vigilia dolorosa al lado de su hermana enferma. Sus hijas no la han dejado sola ni un momento y son las que organizan el operativo médico”.
El despliegue en Zarzuela incluye médicos, enfermeras y religiosos, tanto católicos como ortodoxos, que ofrecen consuelo y acompañamiento espiritual. La labor de las infantas destaca por su carácter desinteresado, ya que Irene nunca acumuló fortuna y vive gracias a la generosidad de su hermana.
Sofía, el gran apoyo de su hermana Irene
La implicación de Sofía con Irene no es nueva. Desde la infancia, la reina emérita asumió la protección de su hermana menor, incluso en tiempos de exilio familiar en Sudáfrica. Ese vínculo, marcado por el afecto y la lealtad, se mantiene ahora en un contexto más complejo, con la enfermedad debilitando a Irene y con Sofía enfrentando pérdidas familiares y polémicas recientes.
La soledad de la reina emérita
El deterioro de la salud de Irene supone un golpe emocional para la madre de Felipe VI, que atraviesa una etapa de creciente vulnerabilidad. Eyre describe la situación como “la pérdida del timón de su barco”, en referencia al vacío afectivo que enfrenta la emérita.
Ante ello, las infantas intentan aliviar la tristeza de su madre. Se encargan de organizar visitas, coordinar a los profesionales de salud y garantizar que Sofía pueda centrarse en acompañar a su hermana en los momentos más delicados.
Una prioridad compartida: proteger a Sofía
La principal preocupación de Elena y Cristina es que su madre no afronte sola este periodo. En su día a día, buscan mantenerla acompañada, aliviar su carga emocional y preservar el tiempo de calidad que puede compartir con Irene, evocando recuerdos y reforzando el vínculo que las ha unido desde siempre.