Dos vidas contra el narco

Germán y Jerónimo, los Guardias Civiles asesinados por el narcotráfico

El capitán Jerónimo Jiménez Molero y el agente Germán Pérez González murieron durante una persecución marítima a una narcolancha frente a las costas de Huelva. Ambos eran veteranos del Servicio Marítimo y ya habían sufrido juntos otro grave accidente en una operación contra el narcotráfico.

El capitán Jerónimo Jiménez Molero y el agente Germán Pérez González murieron durante una persecución marítima a una narcolancha frente a las costas de Huelva. Ambos eran veteranos del Servicio Marítimo y ya habían sufrido juntos otro grave accidente en una operación contra el narcotráfico.

La tragedia ocurrida frente a las costas de Huelva durante una persecución a una narcolancha ha golpeado de lleno a la Guardia Civil. Los dos agentes fallecidos, el capitán Jerónimo Jiménez Molero y el agente Germán Pérez González, eran veteranos curtidos en operaciones marítimas contra el narcotráfico y acumulaban décadas de experiencia en situaciones límite.

Lo más estremecedor es que ambos ya habían sobrevivido juntos a otro grave accidente apenas un año antes.

Una persecución que acabó en tragedia

El siniestro ocurrió mientras dos embarcaciones del Servicio Marítimo Provincial de Huelva perseguían una narcolancha detectada por radar a unas 80 millas de la costa, entre Punta Umbría y Mazagón.

Por causas que todavía se investigan, la patrullera semirrígida en la que viajaban los agentes colisionó con la embarcación Río Hantas, incorporada al servicio recientemente.

El agente Germán Pérez falleció prácticamente en el acto. El capitán Jerónimo murió durante su evacuación en helicóptero debido a la gravedad de las heridas.

Otros dos agentes resultaron heridos, uno de ellos de gravedad.

Ya habían sobrevivido juntos a otro accidente extremo

Fuentes próximas a la investigación recuerdan ahora un episodio que ambos vivieron en enero de 2025, también durante una operación contra el narcotráfico en Isla Cristina.

Aquella mañana perseguían una narcolancha cuando la embarcación quedó atrapada en el fango de la ría Carreras a gran velocidad.

El impacto fue brutal.

Jerónimo salió despedido y sufrió la fractura de cinco costillas, una perforación pulmonar y un derrame pleural. Germán resultó gravemente herido en una mano, aunque aun así consiguió auxiliar a su compañero mientras esperaban el rescate.

Tardaron cerca de una hora en ser localizados en pleno invierno y ambos sufrieron hipotermia.

Sobrevivieron entonces.

Ayer, el mar ya no les dio otra oportunidad.

Décadas de experiencia en el Servicio Marítimo

Jerónimo Jiménez Molero, de 56 años y natural de Villanueva del Rosario, en Málaga, llevaba más de tres décadas de servicio. Antes de ingresar en la Guardia Civil había sido legionario.

Acumulaba destinos en Gipuzkoa, Málaga, Córdoba y Marbella antes de incorporarse al Servicio Marítimo de Huelva en 2020.

Estaba condecorado con múltiples distinciones, entre ellas varias cruces al Mérito de la Guardia Civil y del Mérito Militar.

Su compañero, Germán Pérez González, de 55 años y natural de Teruel, llevaba casi 34 años vinculado al Servicio Marítimo.

Había pasado por Algeciras, Almería y Huelva, donde desarrolló gran parte de su carrera. Su mujer también pertenece al Servicio Marítimo de la Guardia Civil.

Era hermano del exjefe de la Patrulla Águila, Rubén Pérez González.

Golpe durísimo para la Guardia Civil

La muerte de ambos agentes ha provocado una enorme conmoción dentro de la Guardia Civil y especialmente entre las unidades dedicadas a la lucha contra el narcotráfico en el sur de España.

Compañeros y mandos destacan su experiencia, compromiso y el respeto que generaban dentro del cuerpo.

La investigación continúa abierta para esclarecer cómo se produjo la colisión durante la persecución marítima.