Fernando Romay exige una pensión justa para los olímpicos
Fernando Romay, figura destacada del baloncesto español y medallista olímpico en Los Ángeles 1984, ha alzado la voz para exigir que los deportistas olímpicos tengan derecho a una pensión digna. A pesar de su brillante trayectoria, el exjugador no cuenta hoy con una cotización suficiente que le permita acceder a una jubilación adecuada.
Romay inició su carrera profesional con apenas 14 años y se retiró a los 36, después de representar a España en competiciones internacionales y dejar una huella en la historia del deporte nacional. Sin embargo, como muchos atletas de su generación, no pudo cotizar a la Seguridad Social durante buena parte de su vida deportiva. Esto ha provocado que numerosos olímpicos afronten su vejez sin recursos suficientes.
Durante años, los deportistas tributaban en el epígrafe reservado a artistas y toreros, lo que no les permitía generar derechos de pensión similares a los de otros trabajadores. Romay denuncia esta situación y recuerda el caso de un compañero que participó en dos Juegos Olímpicos y percibe apenas 600 euros mensuales de pensión.
El exjugador subraya que esta realidad era asumida con normalidad en su juventud: “Cuando eres joven no lo piensas”. Ahora, reclama que se reconozca a los deportistas como trabajadores con plenos derechos y que se garantice su acceso a una jubilación justa tras haber representado a España al más alto nivel.