Del éxito a la oscuridad: la dura historia de Yurena
La cantante Yurena fue la invitada sorpresa de El Hormiguero en Antena 3, donde reveló los momentos más difíciles de su carrera y su dura lucha personal.
Una invitada inesperada en El Hormiguero
La presencia de Yurena en El Hormiguero sorprendió al público, ya que sustituyó a los futbolistas del FC Barcelona Pedri y Ferran Torres, quienes cancelaron por motivos de agenda. La artista, emocionada, confesó que era “un honor” estar en el programa.
El inicio estuvo marcado por un lapsus de Pablo Motos al llamarla “Tamara”, nombre artístico que ella utilizó en sus inicios y que ha declarado que “odia profundamente”.
El peso de los recuerdos en su carrera
Durante su entrada al plató, sonó su tema más icónico, “No cambie”, canción que pese a haber superado a artistas como Madonna o Backstreet Boys en listas de ventas, ella asegura “detestar” por los malos recuerdos asociados.
En contraste, recordó con cariño la canción “A por ti”, de su primer álbum de 1993, a la que sigue teniendo un especial afecto.
Vejaciones y humillaciones en televisión
Yurena relató la etapa más dura de su vida durante su paso por Crónicas Marcianas, que calificó como un periodo de “vejaciones” y “humillaciones” constantes, un “linchamiento mediático” que duró cinco años.
Esa presión la llevó a intentar suicidarse en dos ocasiones. “Mi madre me salvó la vida”, confesó, asegurando que fue quien la sostuvo en esos momentos de máxima vulnerabilidad.
Los intentos de suicidio
La cantante detalló que el primer intento lo realizó ingiriendo pastillas, aunque en menor cantidad, lo que requirió un lavado de estómago en el hospital. En el segundo, su intención fue “descansar, porque aquello era insufrible”.
Desde el plató quiso lanzar un mensaje de concienciación: “Por nada del mundo, ni por nadie, hay que pensar en quitarse la vida”.
El apoyo incondicional de su madre
En la entrevista también se recordó un episodio en el que la madre de Yurena se enfrentó a un paparazzi golpeándole con un bolso, hecho que generó rumores sobre un supuesto ladrillo en su interior. La artista lo desmintió tajantemente: “¿Alguien vio el ladrillo? Han pasado 25 años y jamás existió”.